lunes, 16 de marzo de 2009

Querencias: poesía delicada y desarrollos



http://nomequedo.blogspot.com/

Ybris te invito a unas judías. A esas judías que un vendedor del mercado de Lugo tenía como único género en venta. Te imagino un comer frugal como el de Don Quijote. Con lanza ya te veo en tus desarrollos temáticos, tan deliciosos, tan punzantes, tan de dar en la llaga. Un problema doméstico, irritante y tú lo encierras/abres bajo ese cocinado tan sabio. Y de los poemas qué decirte, la delicadeza de tus palabras, tu temática tan intimista, el cuerpo como lugar en que albergarnos/tenernos, la no estridencia. ¡Que te lean, coño!
Qué decirte de esa bolsa de las judías, que jamás cerrará en negativo como la usurpadora y descarada bolsa para muchos con mayúsculas. Siempre conviene leer la letra pequeña para que no nos engañen. ¡Y aún así!

Abrazos, amigo en y de red. Te dejo con un tema interpretado por la chelista Olvido Lanza en el disco 'Querencia' de Mayte Martín: Glosa a la Niña de los Peines. Me gusta porque el chelo parece respirar.

3 comentarios:

Mirada dijo...

Si es verdad, pero somos nosotros quienes respiramos belleza, es muy reconfortante leer a Ybris, sus poemas construyen el alma, la recomponen, la ensalzan y tienen ese poso del saber hacer desde la suma de letra a letra, con simplicidad, belleza sí, reconfortante. Palabras lanzadas desde la empatía y la sensibilidad razonada, es leer a Ybris, y mucho mejor es releerlo, porque en el transcurrir de los años, como una va creciendo, termina por saborearlo mucho más. Sí, lo sé, no puedo disimularlo, lo respeto, adoro, admiro y quiero. Ha hecho mucho por mí y sé que por cada una de las personas que lo leemos.
Eres genial, Manuel, todo corazón. Gracias. Un abrazo enorme.

Shandy dijo...

Pues sí, el mejor homenaje que se puede hacer a un amigo escritor es ese imperativo en subjuntivo:
a sus órdenes Korone! que se pone usted Krítico Kabrito (como debe de ser, con dos K. cuando se habla con el Korazón por la boKa)

ybris dijo...

Tus excesivas y amables palabras me emocionan.
Acepto tus judías tanto como si me hubieras ofrecido una sopa de ajos y mucho más que si me hubieras invitado a caviar.
Y es que quizás de mí, si se me exprime, no quede más que la frugalidad.
O la respiración de un chelo (qué bueno éste).
Un fuerte abrazo, amigo en y de red.
Y mi agradecimiento a tus excepcionales comentaristas.