miércoles, 7 de octubre de 2009

La raíz del vuelo





Esa pequeña higuera tiene claro una cosa: su persistencia. Todos los años la acaban arrancando. Ella vuelve a salir por el mismos sitio.


Tener ese gesto de raíz, hablo
de ello, permitidme, tenerlo,
ese gesto, redunda en vuelo,
y me es grato anunciarlo
sólo por el hecho de saber
más sobre suceso de la vida.



Profundidades es un tema de Rafael Riqueni que ya inserté en el cuaderno. Pero os aseguro que me ahonda siempre.

6 comentarios:

Inés González dijo...

Persistencia, tenerlo claro, vuelo, profundidades, atrapo todo este gesto y lo guardo aquí en mi plexo solar, qué alimento más grande nos has dejado hoy Manuel!
Un abrazo desde la añoranza.

Shandy dijo...

Eso es lo que se dice "echar raíces". Inútil arrancar sólo su rama, lo que se ve.
En la vida lo interpreto como un gesto de voluntad de permanencia.

Un abrazo

Loc@ dijo...

Gracias a "tu" persistencia... al volver a poner la guitarra...
En cuanto a determinadas plantas y su capacidad de supervivencia en medio hostil o trato inadecuado... yo, las llamo supervivientes natas.
Saludos. PAQUITA

ybris dijo...

Raíz de vuelo. Me gusta.
Hay raíces que destruyen, socavan, erosionan.
Las del vuelo elevan, se elevan como higuera.

Abrazos.

virgi dijo...

La natura arañando la obra del hombre. El verde sobre el gris y el marrón. Clorofila sobre cal y cemento.
Me gusta, muak!

Luisa Arellano dijo...

¡Que maravilla, siempre me ha asombrado la tenacidad de este árbol!

Me alegras tu visita a mi blog y que me hayas proporcionado este enlace, pues me has hecho recordar que hace poquito también hice unas fotos muy parecidas a las tuyas que en cuanto las recupere de la cámara pondré en mi blog. Es una higuera que nace entre las piedras de la pared de mi casita en el pueblo. Los niños la cortan, pero ella renace de nuevo.

Me gusta tu blog.

Un abrazo.