viernes, 23 de octubre de 2009

Manos migratorias




Glup 2.0 es un blog en el que el electrocardiograma literario jamás es plano. Cierto es que la mujer tiene una preponderancia en ellos, en el blog y en Pedro, su domador único y absoluto. Siempre hablando de palabras y emociones, claro esta. Nada de circo. Allí me presentó esta entrada que hoy reproduzco aquí para quien quiera, la conozca ya o no: http://glup2.blogspot.com/2009/10/tempero.html



Voy por la senda del morir más clara
y de toda esperanza me retiro;
que sólo atiendo y miro
adonde todo para,
pues nunca he visto que después viviese
quien no murió primero que muriese.

Lope de Vega

(Égogla a Claudio-EL DESENGAÑO)



La pintura se iba a desconchar

No, no llamen si creen que es la puerta del cielo.
San Pedro no os atendería. Pedro existió, fue mi amo.
Murió hace muchos años. Yo también, pero aún hice por mi cuenta cinco años.
Yo soy Bernardo. Me llevaron a un herrero en mi edad madura, a los diez años. Pedro le dijo a Paco, el herrador, mírale la cara, mírasela bien y hazme un llamador con su rostro.
Yo venía de las piernas de Ella, cuando aún era plumón.
La casa donde vivíamos ya está cerrada. El desconche de la pintura es el gesto más inoportuno de lo que se barrunta. Allí hubo vida, generosidad y estímulo. En la casa, en su patio, alrededor de sus kentias luminosas.
Yo ladraba maduro. Viene el juez, decía Pedro. Ladraba redondo, viene Ella. Ladraba descolocado, y pasaban chicos por la calle. Ladraba y quedaba quieto, llegaba Mauricio y metía las cartas por la ranura de la puerta.
Mauricio me toco cuando era plumón porque era vecino de Ella. Mauricio me sentía quieto y decía desde la calle, hay una de Ella.
Le daba las gracias como quien ladra.
Pedro la creía muerta hasta que llegaba una carta.
Vino Ella conmigo a la casa. Unos meses y se fue. Entonces Pedro me llevó al herrero. Y Ella, ... no sé. No sé adónde se fue.
Ella me rascaba, siempre.
Pedro metía sus cartas entre maderas olorosas. Mis ojos eran tristes.
Bernardo, vendrá, me dijo un día con la convicción de un ladrido. Pero Él no era perro y yo olía de largo las cartas.
No vino. Murió mi amo, Pedro. Y yo supe que la pintura se iba a desconchar.





Luego, si me atengo al ocio de la escucha y del escribir, os vincularé al concierto al que asistimos anoche en Madrid de Mayte Martín. Vaya uno de sus mejores temas (definida por Mayte como una grandísima carta de amor: En aquel tiempo



Manuel Alcántara

En aquel tiempo

Yo tuve el corazón capaz de lluvia.
Ocurría febrero con sus alas
y el tiempo digital nos puso juntas
las manos y los ojos y los cuerpos:
toda la tierra que el amor excusa.

Igual que el viento en las banderas altas
se comportó en nosotros esta música.

Me fui quedando acompañado y cierto,
entendido en los bosques de mi jungla,
leñador orgulloso de raíces
que no debieron nunca estar ocultas.
Lo de siempre se puso a ser distinto:
el mar entero cupo en una urna,
el hielo de los vasos provenía
de una lejana nieve, nuestra y única,
mis manos migratorias se quedaron
a vivir en tu tierra más profunda
y en mi boca, de siempre descontenta,
dimitían de pronto las preguntas.

Presenciadas por dos cambian las torres,
la muerte aplaza sus gestiones últimas
y estar vivo se agita y condecora.
La muerte debe ser como un espejo
donde uno mira y mira sin ver nunca.
Ven cerca. Más. Que entre los dos no quepa
ninguna muerte ni ninguna duda.
Te hablo desde febrero y desde siempre:
sabemos del amor por lo que alumbra,
por lo que tuerce y acrecienta y rige,
por su forma de andar en la penumbra...
Y así, sobre semanas perseguidas
izamos con esfuerzo nuestra alma.

7 comentarios:

Loc@ dijo...

¡Mis aldabas!... bueno, las tuyas.
¿sabes? ayer actuaba Mayte Martín en le Teatro Español, algo sobre jóvenes flamencos.
El poema y canción de Manuel Alcántara es precioso... el final es todo música.
besos PAQUITA

Pedro dijo...

Querido Tempero, ahora con rostro, tú siempre tan acertado has errado esta vez. No domo nada, ni lo intento, es más estoy bien domado. Quizás por eso escribo.
Antes escribía por otros motivos pero visto lo difícil que es conseguirlo me dedico a la emoción de la palabra, a la palabra que emocione y a otras muchas actividades que no solo de sentimientos vive el hombre. Ni la mujer, claro.
Por cierto, la mujer, sí, tiene total y absoluta preponderancia en mi blog. No conozco nada mejor en cielos y tierra a lo que contar o a quién cantar. Pero ya ves que no soy nada celoso, mira que hueco tan cálido nos hicimos.
Muchas gracias por el texto que amablemente compartiste, magnífico, por tus habituales comentarios, insuperables, y por todo tu cariño detrás de la pose de tío duro.
Un abrazo lleno de agradecimiento.

Ah, por cierto, ese poema de Alcántara alcanza cotas sublimes en la voz de Mayte.

Isolda dijo...

No sé qué decir ante tantas cosas hermosas! Relatos, poemas, canción de aqui y allá y fotografías que en sí mismas encierran poesía.(incluyo a Gurb 2.0)
Manuel Alcántara y el amor. Maravilloso y como dice tu amigo, en la voz de M.M. se convierte en sublime.
Besos a los que saben expresar sus sentires.

Tempero dijo...

Paquita:

Mayte no es joven flamenca en sentido estricto, pero sí en el sentido de frescura. La mayor parte de la gente ni la conoce pero es la que mejor canta. Por cierto, con un toque de aldabas se podría marcar el compás de una soleá por bulerías, sustituyendo al clásico bastón.

Besos.

Tempero dijo...

Pedro:

En los inicios de este cuaderno ya tenía rostro, muy distinto de morro:
http://tempero-koroneiki.blogspot.com/2008/06/no-consigo-que-me-prenda-un-pino.html

Ahí tenía 8 años menos y algo más pelo que tú.
Creo que tenemos la misma pasión con respecto a la palabra. Quizá mi cuaderno tenga exceso de tierra pero es que no me puedo desprender de ella. Cierto que detrás de aquellas absurdas tiranteces nos hicimos un hueco cálido. ¡Y vaya hueco! Un hueco que vale por dos, o por tres o por lo que queramos.
Sabes que tienes un fidelísimo seguidor y que la primera ocasión que tenga de pisar Bilbao te visitaremos.

Abrazotes.

Tempero dijo...

Isolda:

Gurb no, que de ese estamos sin noticias (Eduardo Mendoza). GLUP 2.0.
Glup nada contra corriente y a favor, en mares y en ríos. Y hasta en charcas.
Aquí se puede decir lo que se quiera, mejor cuanto mejor expresado.

Besos.

Isolda dijo...

Perdón, me traicionó el subconsciente.
Besos conscientes, pues.