miércoles, 11 de noviembre de 2009

Praza de Azcárraga: ¡Ay Carmela que chove!



Estábamos en la Praza de Azcárraga. Algo debió de darle al viento para pronunciarse así. Miramos hacia arriba para transitar por esos breves segundos que van de la quietud al disloque. Las copas de los plátanos que allí habían haciendo corro nos recobraron el presagio de la certera lluvia. Me dijiste: '¿te acuerdas?' Y yo te amanecí a Pucho rastreando tu talle.

12 comentarios:

ybris dijo...

Suena bien Pucho camino de Santiago.
Bella conjunción de másica, lugar y viento para pasar de la quietud al disloque.

Abrazos.

Caminante dijo...

Estamos hablando del sábado 7?
-Vientos de hasta 90km hora-.
Aunque me confunda en esto tus bellas palabras lo compensan.
Contenta de verte nuevamente.
Veo que ybris se me adelantó... siempre lo hará, se engancha antes que yo al aparato. Besos para ambos. PAQUITA

Flamenco Rojo dijo...

Praza o Plaza de Azcárraga...Fuente de los Deseos...Algún día volveré.

Saludos.

Mirada dijo...

A praza de Azcárraga, lugar de los arces, se dice del nombre, praza da Fariña la conocen los de la ciudad vieja, siempre ha tenido un significado hermoso y mágico, a parte de su fuente de los deseos, abrigosa plaza es, recogida por sus grandes árboles.

Magia se hizo al sentir el presagio...

Y sé de alguien que en lugar de poner sus pies a correr los puso a bailar gracias a Pucho.

ai, Galicia terra nosa!! como cantaba Pucho al frente de los Tamara:

Galicia que bonitas
son as tuas festas
que mozas garridas
e namoradelas.
Queren como naide,
son agarimosas,
divino tesouro
de esa terra nosa.
Galicia terra querida,
terra de labregos nobres,
cada corredoira tua
mil secretos ten de amor.
Que rías de maravilla
que campiña tan bonita
e os encantos tua nobleza,
todo o mundo a tí
che envidia.
Cando estou lonxe de ti
terra meiga terra enxebre,
mil recordos me acompañan
pensando que hei de volve-re
para ver a miña rula,
para ver ao meu querer.
E despois na miña terra
quero vivir e morre-re,
quero morre-re.


Gracias pola lembranza, Tempero querido.

Unha aperta enorme, enorme.

Shandy dijo...

Ay, a que me pongo a cantar con Los Tamara y el Pucho!
Perdona Tempero, que ese amencer fervéndolle o van é moi poético e non pasa desapercibido.

A Santiago voy es la canción más conocida. Pero también Pucho le puso música a poetas gallegos, Celso Emilio, Curros... Y fue uno de los primeros que utilizando la lengua de la tierra se hizo popular. Y con la orquesta Los Satelites y sus ritmos tropicales, rapaz, que trajo a Galicia desde el Caribe: ¡Manda chover na Habana!, dicían os maiores. ¿Tocan os Satélites? pois hai que ir! Bailar Salsa baixo a choiva facía quecer os pés e espantaba a morriña. Fáloche polo que escoitaba (dos Satelites) porque eu non recordo se os vin, supoño que sí.
Beixos

virgi dijo...

Tuve que buscar a Pucho y su banda. No tenía ni idea, me ha encantado la versión y ¡qué voz preciosa!

Besos

Tempero dijo...

Ybris:

¿Qué es lo que dis?
Disloque.
Qué palabra más refinada en forma y qué viento nos puede allegar, ¿no?

No conocía a Pucho hasta llegar a esa plaza de La Coruña. Supe allí lo que supuso a mi amigo Sergio que con él disfrutó.

Abrazos.

Tempero dijo...

Paquita:

Ybris es como un bello despertar en algunos cuadernos, como el canto del gallo a los que madrugamos, ahora del mirlo en las ciudades.

Y sí, hubo viento, viento para destapar vendavales. ¿Contenta?

Besos.

Tempero dijo...

Pepe:

Pues una tiradita tendrás. 'Praza' si falamos en galego.

Saludos y ya te aviso para ese encuentro pendiente, ¿o.k.?

Tempero dijo...

Guada:

Y a ritmo de vals también cantó esto:

Para que escuches esta canción

Y también mis abrazos son abiertos y enormes.

Tempero dijo...

Shandy:

De tanto leer Pucho Boedo y dadas las horas que son y el güisqui que llevo tras el esternón se me pone Beoda la mente y el cigarro se me inquieta hacia un pucho. Por cierto, en una chocolatería de la plaza de María Pita nos sirvió un chileno al que pregunté por lo que era un pucho: la colilla. Y yo pensé 'Hernán Rivera Lettelier, donde en su novela 'Fatamorgana de amor...' el pucho del músico protagonista es esencial para encender un cabo de mecha. Te recomiendo a este autor.

Besos.

Tempero dijo...

Virgi:

La busca, de Baroja.
O nuestra búsqueda constante.
o nuestra mirada atrevida.

Que conste que a mí este cantante también me sorprendió.

Besos.