viernes, 20 de noviembre de 2009

Se te acercan




Soy principiante en la melancolía. Paso por un detalle amado, advierto una falta, vuelvo a la melancolía como principiante, como experto adulterado que a ella vuelve. Tan cercano está su estribo. Ya sé de antemano que no hay remedio, ya distingo desde el pupitre lo que es la vida. Vida: esplendor y grieta. De los que me fueron no es su rastro despejada longitud. Siempre algo me husmea, ese vaho que se nota y que te imprime lentitud. Algo a lo que asistes, ¿para qué?, esporádicamente me pregunto. El caso y ello es, me solía decir alguien ya ausente. El caso y ello es la rumia de amor cuando, con un mínimo reajuste, se te acercan.


15 comentarios:

Isolda dijo...

Para ser principiante en la melancolía, aprendes con rapidez.
Esa entrada es de las mías, esplendor y grieta, me gusta lo que escribes, la rumia del amor, vaya frase Tempero!

Besos de adaggio como el vaho del que hablas.

PS. Gracias por la música.

Caminante dijo...

¿Nostalgia? el caso y ello es... ¿para qué? quizá para nada pero no por nada.
Besos desde Éboli/Getafe: PAQUITA

Amando Carabias María dijo...

He sido yo quien suprimió el comentario anterior. Creo que necesitaba alguna aclaración.
Me ha encantado esta frese:
Vida: esplendor y grieta...
Y lo bueno es que parece que somos nosotros los que nos movemos, pero es mentira, se nos acercan, siempre: esplendores y grietas... y ella...
Sí, porque pienso lo que tú que, cuando con con un mínimo reajuste, se nos acerca, entramos en la rumia del amor...

JosepMª dijo...

Tempero:
Ya sabes, de antemano,
que no hay remedio.

Se me acercaron.
Se me alejaron.

Morao,
morao,

Si me dieran a elegir
olvido por memoria,
Sin duda:
Olvido,
como remedio...

virgi dijo...

Un 3 rotundo. Muy cerca, una delicada planta se eleva, silenciosa y frágil. ¿Sabrán el uno de la otra?

Besos

ybris dijo...

Es la melancolía la respuesta a una ausencia.
Hay melancólicos tan veteranos como tú que saben de la proximidad de lo que parecía ausente.

Abrazos.

Tempero dijo...

¿Qué es lo que aprendo con rapidez? ¿A deshacerme de la melancolía? ¿A ser un figurante de ella mediante la escritura? ¿Esa o ésta? Céntrate Isolda, presto.

Tempero dijo...

Desde luego que sí, nostalgia por algo, por ese afán que tiene uno de esclarecerse entre las ausencias. Uno es así, princesa Éboli.

Tempero dijo...

Esa capacidad de que nos muevan es la que me interesa, sobre todo literariamente. Moverse y que te muevan, síntoma del sentir.

Abrazos.

Tempero dijo...

Acercamiento, alejamiento, síntoma claro de trastorno vital, aunque no haya remedio, Josep María.

Tempero dijo...

Y del musgo, y de la araña. Es un tres paciente. Es un tres, no un tercero. La casa es de planta baja y deshabitada.

Isolda dijo...

Sono qui Tempero,
Lo has dicho tú, en ese ejercicio de literatura. No invento. Además otra vez pones trampas. Sabes que son tan ciertas, esa como ésta.

Lo de centrarme me va a costar más, es que gusta más la izquierda.
Hoy te han tocado besos melancólicos si o si.

PD. El olvido como remedio... Me ha hecho pensar, Josep Mª, pero me quedo con la memoria. Tb besos.

Tempero dijo...

Querido Ybris, el problema o suerte, según lo juzgue yo o lo juzguen mis palabras, es mi incapacidad para jubilarme de la melancolía.

Abrazos.

Tempero dijo...

Isolda:

Sono qui tempero, '¿estoy aquí, Tempero?' o 'Estos son afilados'. Aclárate, Isolda, el Italiano es lo que dice. Son afilados los recuerdos y, desde luego, mi problema es la escritura a través de trampas verdaderas. Es que en la buena literatura se cae. Es mi reivindicación desde hace tiempo, mucho. Y no quiere decir que la mía lo sea, lo intento.

Besos, malencólicos (como decía Sancho Panza).

Isolda dijo...

No me gusta dejar las cosas en el aire. Si te apetece me puedes llamar Clara, pero dudo que me aclarare más, simplemente a veces me resultas inescrutable. Hoy debe ser uno de estos días.
Besos de Islasola, más perdida que una cabra en un garaje,