viernes, 7 de mayo de 2010

Salvar lo cromático (I)



Estaba entre ti.
Mi invento de ser leve supuso estar,
rodearte y tú no verme.
Estaba entre ti.
Estábamos en el suelo,
amantes sin serlo,
asomados al festín del calor,
estaba entre ti,
oyéndote tu no verme,
estaba varado,
inquieto a un soplo,
intención si distinguirme
o salvar lo cromático
si es que en ello me distingo.




Soleá/Bulería sobre el poema Ausencia
Manuel Machado

No tienes quien te bese
tus labios de grana,
Ni quien tu cintura elástica estreche,
dice tu mirada.

No tienes quien hunda
Las manos amantes
en tu pelo hermoso, y a tus ojos negros
no se asoma nadie.

Dice tu mirada
que de noche, a solas,
suspiras y dices en la sombra tibia
las terribles cosas...

Las cosas de amores
que nadie ha escuchado,
esas que se dicen los que bien se quieren
a eso de las cuatro.

A eso de las cuatro
de la madrugada,
cuando invade un poco de frío la alcoba
y clarea el alba.

Cuando yo me acuesto,
fatigado y solo,
pensando en tus labios de grana, en tu pelo
y en tus ojos negros....

15 comentarios:

Porverita dijo...

Gracias por descubrirme el autor de la letrilla que cantaba Morente con el Niño Josele.

Preciosa la foto; así de desmadejada me encuentro yo en estos momentos.
La guardaré para recordar estos sentimientos.

Pedro Delgado dijo...

Fabuloso Morente.

En cuanto a la imagen no sé si la "mantis" es real o un montaje.

Saludos flamencos

Isolda dijo...

Preciosa imagen y poema. Entre los trigales verdes, que se volvieron ocres. La soleá me sigue poniendo los vellos de punta.
El aceite llegará de manos de Flamenco, pronto.
Besos, llenos de agua en el campo y eso es una "alegría".

mateosantamarta dijo...

No parece una Mantis. El amor consumado, el amor consumido, el amor soñado: todos difíciles e inevitables: soledad al fin, siempre soledad. Un abrazo.

Tempero dijo...

¿Letrilla, Milagros?
Dirás poema. Oye que yo la descubro a través de la búsqueda. Soy sagitario, y del 4 de diciembre, Santa Bárbara es mi santa y también patrona de los artilleros. Mi artillería es la pluma y el arte. Todo lo que entrañe arte me interesa. Y el mundo natural, por descontado.
De la foto ya te he hablado, pero habrá una segunda parte.

Besos.

Tempero dijo...

Pedro, es un montaje encima de la baldosa de la terraza de mi casa. Pero los elementos no son de plástico, son reales: grama seca e insecto palo.

Saludos de compás.

Tempero dijo...

Isolda, cómo se nota la escasez de trigales en Málaga. Lee en la respuesta a los comentarios anteriores y verás de qué se trata.

Gracias por tu emoción, cuenta y mucho. Oye, quizá vaya este año a veranear a Triana o a Comares, así, porque me han dicho que son pueblitos cercanos al mar y de interior. Y a mí me priva el interior ¿Los conoces?

Tempero dijo...

Mateo: me quedo en el amor con su inevitabilidad. El amor siempre como algo inevitable. Y de la soledad, tender a lo contrario, a evitarla.

Otro abrazo.

Isolda dijo...

A ver joven, si leyeras con atención lo que te cuento, verías que te hablé de ambos pueblos, de los aguacates de Triana y de la maravillosa situación de Comares; es más te dije que si ibas no dejases de llamarme. No lo creerás pero Mercedes Pinto, tiene mucho que ver también con Comares.
Digo siempre que la imaginación no es mi fuerte. Para mí es la paja del trigo, ves que poco artista soy?
Besos, sólo besos.

Tinta de aterrizaje dijo...

Debe existir una lograda intensidad primero, en eso de ser amantes sin serlo y, segundo, en eso de rodear y no ser visto.

Ese verso 'oyéndote tu no verme' me costó al principio por creer error gramatical pero aprecio ahora su valor, la utilización de los sentidos para distintas cosas.

Ya lo dicen: oír para ver. 'Tu no verme' es una expresión compacta intensa que en el poema indica un despiste descomunal del otr@.

Creo que me extendí demasiado en el comentario.

Inés González dijo...

Este poema tiene la voz rota de Arto Tunqboyaciyan, caricia y daga a la vez, lamento y grito de amor indio en medio de la montaña, pero yo me pregunto a quién andará rondando El Tempero que como el jaguar del Amazonas, agazapado en medio de la espesura, entrecerrando sus ojos amarillos espera para dar el golpe mortal?
La presa pasta tranquilamente, sin darse cuenta, matando moscas con el rabo, libre en su limbo y sin sospechar siquiera la presencia del felino. Ay estos amores desencontrados! dichosa la musa a la que el poeta canta, sea real o inventada, gracias a ella disfrutamos de estos gozos.
Preciosa entrada!

Inés González dijo...

Fantástico el Bicho Palo, así lo llamamos en el norte de Argentina, pero su color es diferente, más terroso, no tan amarillo de nápoles como éste, seguramente es muy camaleónico y se mimetiza como el poeta, para no ser visto, mis felicitaciones Tempero, imagen y palabra unidas en un concepto, no has descuidado nada, parece "fácil" pero no lo es, no es un mero poema de amor, el concepto de lo oculto, del felino agazapado, brillante chico.
Un gran abrazo

JosepMª dijo...

Amor de todos los colores
para salvar
un mundo gris.

Pero, cuidado.
La mantis
devora
vivo
a su amante:
Cromático
y nutritivo.

Inés González dijo...

Concuerdo plenamente con JoseM, cuidado Tempero, pero en este caso se trata de un Bicho Palo, no soy conocedora que devoren a su amante, pero igual sí, más vale prevenir que curar.
bsss

Shandy dijo...

Aunque las ramas de la grama se elevan, su tallo se extiende a ras de tierra. La ligereza de la grama en la imagen invita a pensar en la levedad, pero sólo aparente, porque lo expresado en el poema si tiene "peso". Como escritor "araña", tejes con hilos intimistas y a veces no es fácil interpretar tus textos.Te manejas en las antítesis, nos quiebras con el hiperbaton, juegas con la sinestesia y te escabulles en las elipsis. Pero te vamos desenrendando.
Por cierto que los machos mantis suelen morir por agotamiento (dos horas copulando, anda, pa una vez que pillan cacho!) y las hembras se lo comen para alimentarse. Naturaleza sabia o cruel?
Ay, las cosas del querer, de amores y desamores: al menos salvemos lo cromático.