martes, 19 de octubre de 2010

Elegía a la par que una copa

COMO UNA HIEDRA (Sólo mientras tanto , Mario Benedetti)

Ahora es preciso que me encuentre indefenso
a solas con la vida de mi muerte
como recién nacido
como recién asido
a la posibilidad de mi no-ser.



Quiero ahora darme a la elegía a la par que a una copa. Escuchar a Maisky con su violonchelo y a Gililov con su piano interpretando esta elegía de Jules Massenet. Quiero rescindir el actual contrato de percepción a tiempo real que desde esta mañana hice con esos dos chopos secos. Quiero que ahora su otoño infrinja el negro, quiero hojas viciadas de color. Quiero verlos paralevivos frente al añiluz que esta mañana dominaba junto al río Tajuña. Quiero ya las justas cosas antes de verme vaciado. Quiero, y no es un riesgo decirlo.

11 comentarios:

ybris dijo...

Suena precioso Massenet (lástima de las cuñas publicitarias que inocula Goear).
Y habrá que dejar el paralelismo de los chopos en garantía de su próximo verdor primaveral.

Abrazos.

Miquel dijo...

Suena muy bien...muy bien...¡¡¡

Tempero dijo...

Ybris:

qué elegante eres escribiendo, cachis! Yo hubiera dicho 'Suena precioso Massenet pero es una joda la publicidad que clavan. Pero al menos podemos compartir lo que nos gusta.

El contador de otoños de estos dos chopos ya paró, del tuyo espero que siga. Si amplías bien la foto de abajo observarás que la muchos tramos de madera están sin corteza. La rama que lo atraviesa es todo un símbolo para mí. Vamos, que están muertos y enhiestos. A su lado pasaba un caz (qué bonita palabra ya casi de antes, como SAZ, Fuente el Saz, por ejemplo)de agua para regar la vega de Morata. Ahora han entubado toda la red de regadío y los chopos no han aguantado las feraces y secas tierras de la vega.

Gracias por tu no ausencia y que sigas escribiendo en silencio. Te dejo un poema de un blog que solemos visitar:


El reino del poema
es el silencio.
De él nace
y a él regresa
tras el vuelo
tan breve
de la vida.

El reino del silencio
es el poema,
el mapa que describe
sus provincias
de arena tatuada
que el mar borra.

Mi reino
es el poema
de la sombra
que ha de cubrirlo todo
hasta el silencio.


Su autor es Alfredo J. Ramos del blog:

http://letraclara.blogspot.com/

Abrazos.

Tempero dijo...

Miquel:

claro que suena bien el violonchelo y el contrabajo.
Chopo junto a chopo. La vida suena, amigo.

Salut.

Inés González dijo...

Conmovedor el gran poema de Don Mario como esa elegía de chelo y piano, breve, casi un aleteo.
Es curiosa la rama que se ha cruzado en el chopo de la izquierda, un latigazo, una barra de T, para recordarnos quizás los preceptos de la filosofía y medicina oriental: izquierda Yan, derecha Yin.
Yan y Yin, chopo y chopa muertos. También las religiones dicen "juntos hasta que la muerte los separe". Has jugado con ángulos diferentes para atrapar las fotos, pareciera que ni en la muerte se es capáz de superar la simbiosis...
A veces es necesario vaciarse del todo para renacer.
Preciosa y conmovedora entrada Tempero.

Isolda dijo...

Me quedo muda, eres tan sorprendente, en el sentido literal de la palabra. Mezclas, añades, quitas y nos regalas un todo magnífico que sólo puedo apreciar con todos los sentidos.
Un viva por estos chopos secos y otro por los paralevívidos.
Besos en silencio para sentir cada pieza que traes.

Inés González dijo...

Manuel he vuelto a mirar las fotos y ampliado la segunda, descubro que la rama sostenida está entre dos horquetas, es increíble este posar de la rama rota, magia del aire de los chopos.

Tempero dijo...

Inés:

fabulosa interpretación sobre la rama la tuya. Yo tengo otra mucho más predecible: copo muerto, ventarrón y fractura. Ya el azar hizo que no cayera al suelo para leña inmediata.

Renacer es eso: volver a nacer, gestarse de nuevo.

Tempero dijo...

Isolda:

yo no soy el que sorprende. Quien sorprende o me sorprende es lo que me encuentro en los caminos. Basta salir para ver e interpretar. Y quedarse mudo ante tanto desmán que, luego, hasta resulta estético.

Besos.

Tempero dijo...

Inés de nuevo:

sin saberlo he publicado en la siguiente entrada una horqueta de caminos.

Besos de niño.

Angéline dijo...

Quiero, y no es un riesgo decirlo..

Caramba, ha sonado de impacto. He pasado un buen rato entre tus posts. Gracias.