viernes, 15 de octubre de 2010

Palabras trenzadas




Todas estas fotos pertenecen a una fiesta celebrada en el municipio tinerfeño de Icod el Alto el 8 de agosto de 2010. Fiesta de la siega. Una fiesta reivindicativa de la siembra y siega del trigo en la isla. Un trigo que siempre se empleó, junto con el maíz, en la elaboración de un sustento alimenticio importantísimo llamado gofio. Pero el trigo allí ya tiene una representación residual: la mano de obra requerida y la posibilidad de conseguir trigo con mucho menos esfuerzo son dos de las causas que acabarán con la siembra de este cereal, a pesar de los esfuerzos pintorescos. Pero a mí, ahora, lo que me interesa es el lenguaje y, sobre todo, una palabra que pronunció Carmelo Romero Alonso (foto) al preguntarle por qué no ataban los haces (allí los llaman mollos) con un atillo. Carmelo me contesto que así se hacía si estaba el trigo muy seco pero que cuando estaba amorosito se utilizaba el mismo trigo para atar pues no se rompían las cañas.

Pues ya ven, sin quererlo me llevé la cuarta acepción de la palabra amoroso. Amorosito, amoroso, palabras para trenzarse sin más.

Gracias, Carmelo.






Trigo verde (Una canción popular en los Trasomontes portugueses. Una canción picarona y metafórica)

Nao segueis o trigo verde
déixao a madurare
déixao a madurare.
E nas ondas do mar anda
quen o ha de vir segare
quen o ha de vir segare.

Anda i que non andais nada
No andar sois un ninguén
No andar sois un ninguén
Nen sois para ter amores
Nen amar nen querer ben
Nen amar ne querer
A modiña das segadas
Ela é muito alegre
Ela é muito alegre
Ela mesma vai diçendo
quenta ramo que te segue.

Trigo Verde (Versión de Pepa Barrios)

No seguéis el trigo verde
dejadlo madurar
dejadlo madurar

En las olas del mar anda
quien lo vendrá a segar
quien lo vendrá a segar

Anda que no andas nada
En el andar no sois nadie
En el andar no sois nadie
Ni sois para tener amores
Ni amar ni querer bien
ni amar ni querer bien

En la canción (modinha) de la siega
ella es muy alegre
ella es muy alegre
Ella misma va diciendo
madura ramo que te siegue

(El último verso es una interpretación personal. La traducción literal seria: Calienta ramo que te siegue)

9 comentarios:

Miquel dijo...

buena palabra esa de amoroso..y buen poema...salut

virgi dijo...

Amorosado te encuentro después de tu viaje a la isla.
Besos

Hoba W. dijo...

"Amorosito", ummm..qué bien sabe, dan ganas de abrazar la palabra y estrujarla viva...

Isolda dijo...

Ya sé yo dónde le pusiste los ojos al sol.
Precioso el trenzar del trigo, igual que haces con las palabras y con las fotos; la última es magnífica.
¿Sabes que de pequeña mis desayunos eran a base de gofio o maizena? Ya ves, ¡qué cosas!
Besos amorosos, estaba cantado...

Tempero dijo...

Miquel:

La palabra amoroso debería tener una honda reivindicación y una sutil insinuación: siempre presente. Que nos represente esa palabra ya es un logro.

Salut.

Tempero dijo...

Virgi:

A la isla le extraje menos de lo debido. Ese día de la siega fue un regalo que me encontré. Disfruto mucho con la gente de campo tipo Carmelo que, desgraciadamente, si no cambian mucho las cosas, no volverán.

Besos, grandullona.

Tempero dijo...

Hoba:

'Amorosito' es una palabra que se puede trocear y saborear. Y lo mejor de todo: no se desgasta nunca.

ummmmm

Tempero dijo...

Isolda:

Aquel sol de paja era de mi tierra, Isolda. Aquí las parcelas son ínfimas y no utilizan esas maquinotas para hacer soles de paja. Pero sí dieron de sí las tierras para alimentar a sus gentes. El gofio es como un mazapán espectacular. Ya os enseñaré un corte de gofio absolutamente tentador.

Bs.

Porverita dijo...

¡Qué preciosa acepción de amorosito! y ¡Qué bien le pega la canción!

"¡madura, niño, que te siegue!"