jueves, 7 de julio de 2011

Un poema de José Emilio Pacheco

De su poemario COMO LA LLUVIA

De un espejo a otro

1. Mar adentro

¿Quién soy, qué soy, dónde estoy?
Me hallo aquí
Ante el espejo y su metamorfosis.
El primer espejo y el último,
El mismo observado
En cuanto fui capar de ponerme de pie
Y mirarme y mirarlo todo.

Qué grave error conservar
Esos objetos de otro mundo.
No admitir que todo se va
Y así nos vamos con las cosas.

Ya que el sangriento siglo fluyó
Entre nosotros dos como el ciclón o el incendio
Ahora no veo en el espejo
Sino el abismo que avanza.

Bajo su mar adentro en tinieblas
Han de estar haciéndose sombra
Los sucesivos seres que encarnaron en mí,
Los efímeros,

Mientras se adentran en su propia edad,
Su propiedad: la era de las sombras.

2. El desierto de azogue

¿Qué hará el espejo cuando no lo vemos?

Tal vez se limpia de la realidad
En el opaco abismo de su azogue.

O sueña en haber roto la condena
De reflejar lo que no quiere.

A solas el espejo se rebela
Y anula las imágenes guardadas

En el pozo sin fin donde se ahoga
Su lado oscuro.

Y para no verse
Se abisma y muere en el desierto helado.


3 comentarios:

Miquel dijo...

Caramba, esto se llama autoretrato, me refiero a la foto ....salut

Inés González dijo...

Los espejos pueden hacernos románticos, y ese es su secreto.¡ Qué tortura tan sutil sería destruir todos los espejos del mundo!¿Dónde buscaríamos entonces la confirmación de nuestra identidad?. Te lo aseguro, querido, Narciso no era un egoísta...Era simplemente uno de nosotros, que en su indestructible aislamiento, reconoció, al ver su imagen, al único camarada hermoso, al único amor inseparable...¡Pobre Narciso! Posiblemente fue el único ser humano honrado en ese sentido.

Del libro "Otras voces, otros ámbitos" Truman Capote.

Íntimo fárrago dijo...

La idea es muy buena, '¿qué hará el espejo cuando no le vemos?', y está muy bien escrito. EL poema es de "sombrerito" -de levantárselo vamos-
Enhorabuena.


Nená