jueves, 29 de diciembre de 2011

Paseo por nuestros fósiles

Octavo fósil

Cuando despierte,
el mar será una inmensa
playa vacía.

José María Micó, La sangre de los fósiles























Tienes a la vista el vaivén del tiempo,
no como paso elevado ni como gruta.
Al alcance de la mano tienes el mar
que cayó en esa piedra y que hoy,
con solo tocarla, sabes que entraña
miles y miles de años
a través de sus fósiles.
Mientras tocas a algo, o a alguien,
hay un periodo de consistencia,
de audiencia con el verbo y la palabra.



Alegrías de Córdoba, de Miguel de Tena. Su título, Vaivén.

5 comentarios:

Miquel dijo...

Al igual me quedo dormido para siempre....

Carmen dijo...

me gusta sentir el vaivén del tiempo en las piedras, ahora vengo de mirar, de rozar las piedras que me traje de "mi" río hace unos años, algunas son afiladas, otras suaves, tanto a unas como a otras me gusta verlas mojadas, a veces me pregunto si las piedras también echan de menos el desgaste placentero del agua

me gusta este poema como gruta donde adentrarme

me gustan estas Alegrías, me cuentan cosas del vaivén alegre de tu sangre

Carmen dijo...

se me olvidó, se quedaría en el recoveco de algún fósil, me gusta este nombre...Coordenadas de intimidad

Tesa dijo...

Tal vez los fósiles contengan el alma capturada, igual que capturaron algún "alguien" en la piedra.

Feliz Año, Tempero.

Isolda dijo...

Entro a disfrutar una vez más de tus palabras, tu silla y las alegrías.(Y para que no me regañes, porque aunque te extrañe, de vez en cuando tengo la casa llena y encantada, por cierto)
Me gustan los versos finales, hay que tocarse y saberse y sentirse!Besos especiales para un nuevo día que se convertirá en un nuevo año.