martes, 28 de febrero de 2012

Landays

Hasta hoy no sabía lo que era un landay. Ha sido a través de un pequeño texto titulado Mujeres sin miedo de Clara Janés como me he enterado. El texto pertenece a un conjunto de relatos que esta escritora ha reunido en un hermosísimo libro que merece mucho la pena por abrirnos y por viajarnos poéticamente. Su título: VIAJE A LOS DOS ORIENTES, Ed. Siruela.

En este enlace podéis saber más de lo que son los landays: aquí.


12 comentarios:

Shandy dijo...

¿Será que cuanto más grande es el infortunio mayor es la necesidad de belleza? Amo, e por eso esixo a beleza! La belleza del canto y la palabra como catarsis, la rebelión contra el desamor, la violencia y el maltrato. Sólo la capacidad de amar puede transforman páramos en oasis, y ellas aman.
Me emocionan, me hacen estremecer estos breves cantos apasionados, tiernos, dolorosos, dramáticos, desesperados...

¿Si no sabes amar, por qué has despertado mi corazón dormido?

Terrible ese mundo masculino castrador y castrado. ¿Quién les ha matado su capacidad de amar? También los verdugos son víctimas, víctimas de un veneno inoculado que mata lentamente, víctimas del atavismo, de la ignorancia.

Hermosa y humana esta denuncia de Clara Janés.

Gracias por este regalo.

(M. Lledó te agradecerá este descubrimiento)

JosepMª dijo...

Sobrecogedor.
en grado extremo.
Algunos landays parecen sacados del Cantar de los Cantares.
Otros,
del Infierno dantesco.

Estas mujeres viven
en perpetuo sufrimiento.

El Primer Mundo
(y el Segundo)
toleramos la esclavitud.
Proclamamos los Derechos Humanos.
Hipócritas.
Nos mueven
la Avaricia y La Soberbia
(y otror cinco)

Sin vergüenza por otro crimen
impune.
(tantos,ya)

Nuestro futuro es violento.
Sin Piedad.

Sí que hay algún rastro de Bondad.
(mínimo)
Alguien con vocación de mártir.

Pero,
dónde está la Justícia?

Íntimo fárrago dijo...

Estremecedor.

Není

Tempero dijo...

Amo y por eso exijo la belleza. Potente y sabio nuestro Uxio. La voz siempre sale. Será, junto con el aire, de aquello que no halla contención. Siempre me planteo la capacidad poética sin dolor, sin infortunio, como bien mencionas. Creo que eso da para mucho debate. Yo lo tengo claro, preferiría un mundo mejor sin poesía. Lamentablemente, la poesía existe por el dolor. Afortunados de leer nosotros mientras las piedras no escabullen ciertos rostros. Afganistán no cambiará, el burka será unos de los símbolos más aterradores para la mujer.

Esta auga da presa
son eu ou é ela?


Esta agua de la presa
¿soy yo o es ella?

Estos versos de Uxio traducidos por ti son claro ejemplo de esas mujeres que tan bellamente cantan sobre lo que no pueden vivir a las claras.

Un beso, Shandy. Y cuídame a Manuel Lledó mucho.

Tempero dijo...

Josep, ¿se llevará a cabo un rebelión velada algún día? (En todos los órdenes.)

Mal iremos si no.

Te dejo este enlace:

http://www.nationalgeographic.com.es/2011/02/03/rebelion_velada.html?_part=2


Abrazos, amigo.

Tempero dijo...

Nená:

qué ignorantes somos en tantas cosas y qué escasa es nuestra capacidad de reacción.

Estremecerse, sobrecogerse son posturas necesarias. Pero no nos podemos quedar quietos.

Tomás Rivero dijo...

"Yo lo tengo claro, preferiría un mundo mejor sin poesía. Lamentablemente, la poesía existe por el dolor."

Rotundamente falso. Falso. La "trampa" está en la definición de la palabra dolor. Hay algunos "dolores" que se "camuflan" en la poesía, pero con un par de aspirinas van apañaos.

La poesía existe para poner y quitar allí donde haga falta. Poner y quitar. Dolor o quince días de vacaciones en la playa. Denuncia o canto de grillos en la pradera.

Por lo demás decir que el motivo de tu entrada se soluciona pensando y dando de comer. Con argumentos amparados en un puñado de trigo. Y el burka se va al carajo. Sobre todo si de una puta vez leemos el poema "Masa" de Vallejo en lo alto del monte Sinaí, y dejamos de defender el "ahí te las apañes".
Nuestra responsabilidad cada día es más irresponsable.
Y ya puestos a dar el "cante", en esa búsqueda incesante del amor: "Amo,y por eso exijo la belleza", me quedo con el "Cantar de los cantares" libro de La Biblia, mucho más divertido a la hora de buscar "afectos" y alguna que otra orgía.

De todas formas, la abundancia de palabras entrecomilladas en este texto, da una idea de la dificultad de mantener posturas férreas sobre este tema.

Insisto, aspirinas, y uno deja de leer poemas al día siguiente.

Aberazos con salud.

Caminante dijo...

Todos son poemas relativos a males de amores o requirimientos de amores.
No hay más quejas? es por la selección? eso debe ser...

Gracias por este regalo que has publicado.

Un abrazo: PAQUITA

Tempero dijo...

Ya se algo de tu vertiente rotunda, Tomás. De ti se podría decir que llevas años sin probar una aspirina a tenor lo leído. Pero yo sigo manteniendo mi rotundidad en la escritura donde el dolor es el motor. Repasa poemas sinceros y verás si no hay dolor. Ana Ajmatova, por poner un ejemplo de gran dolor. Poesía ésta trágicamente memorable. Se podría decir que el dolor, cuando es grande, poéticamente pertenece a muchos. Así, en unos versos suyos de 'REQUIEM' expone:

No, no soy yo, es otra la que sufre,
yo no podría sufrir tanto.


Aunque fuera suyo el dolor, o justamente porque era un dolor enloquecido:

Ya el ala de la locura
ha cubierto la mitad de mi alma,
me da a beber su vino de fuego,
y me llama a su valle tan negro.


Han habido(y hay) muchos dolores injustos e innecesarios, Tomás, y lo sabes. Dolores para los que no caben aspirinas y sí letras. Por cierto, Ajmatova no fue mencionada por Neruda en sus memorias.

Aberazos.

Tempero dijo...

Paquita, el vídeo versa sobre landays de amor, cierto. No encontré otro por lo que te remito al autor mencionado en el enlace que le doy a Josep como respuesta y recomendación.

De todas las formas no se trata de poemas sobre males de amores si no de amores castrados, que esos sí son dolorosos.

Besos, montañera (qué envidia me das por esa 'mujer muerta'.

TOMÁS RIVERO dijo...

"No, no soy yo, es otra la que sufre,
yo no podría sufrir tanto".

Exacto. Tú mismo me das la razón con estos versos, aquí traídos de Ana Ajmatova.

Yo, y algunos como yo, llevamos toda la vida tras esa "otra u otro". Y que jamás es la misma, o el mismo. Tras esa falta de identificación del ser dolido o doloroso, Tras ese ser anónimo escondiéndose tras el dolor.
Y de paso denunciar aquí lo rentable que es el puto dolor.

Debate para próximas generaciones. Tú y yo ya no tenemos tiempo.

Ah! y la sinceridad y el dolor tienen en común un encuentro casual. Como otras tantas cosas.

Aberazos.

Inés González dijo...

Pueden que sean amores castrados o no, son amores al fin, y más allá del burka, velos y tradiciones, los corazones humanos no dejan nunca de palpitar, y ese palpitar no es abstracto, está dirigido a un objeto del deseo, a una llama que hace temblar, en este caso de mujeres pastum a hombres pastum nobles, porque no es cuestión de demonizar y mandar al paredón todo lo que tenga sexo masculino bajo las telas. Ambos son víctimas por no poder realizar, esa es la cuestión, la historia y nuestros días están plagados de amores cercenados más allá de etnias, religiones y sistemas.
Me quedo con la pureza y la belleza de estos textos breves y efímeros, y el desierto terroso y desagranándose.