miércoles, 23 de mayo de 2012

Vuelvo


La luz y sus genitales más simples
y mis ojos llenos de mercurio.
La azada que a un tiempo
brota las lombrices del suelo.
La savia que culmina
en un bocado para el animal.
El asiento perpetuo del suelo.
Vuelvo...
...vuelvo



Lieder AN DEN MOND de Ludwig Heinrich Christoph Hölty (1748-1776) musicado por
Schubert e interpretado por Ian Bostrigde.


8 comentarios:

Inés González dijo...

Y vuelves poblado de imágenes y raíces, de tierra noble y versos que no nos dejan impasibles.
Como la voz incomparable de Ian Bostrigde en este lieder que el gran Schubert escribió y compuso al final de su vida.
Tienes la traducción?
Seguro que sí. Nada en esta entrada es azar, todo está allí como esas viñas abriéndose a la vida.

Íntimo fárrago dijo...

Genial, Manuel, genial. Me levanto el sombrero de paja y lo tiro al suelo.
Regresas más de tierra, más hondo, y mucho más poeta.
Besucos a paladas, las azadas ya veo que las tienes.

Není

Tomás Rivero dijo...

La savia que culmina / en un bocado para el animal, la vida creciendo siempre es un hermoso regreso: todo vuelve. Se recupera el sentido, el asiento del suelo, el ciclo genital de la luz.

Aberazos, Manuel.

Tempero dijo...

Por supuesto que no hay nada al azar. La música de Ian Bostridge me ha venido de una mano generosa que tiene el alma de mercurio.

Inés, ¿le queda otra a la tierra que ser noble?

Tenemos contratenores para rato. Es otra época.

Besos no sé si de raíz, de tronco seguro.

Tempero dijo...

Není, la genialidad está apartada de mí porque, entre otras cosas, soy bastante vago. Escribo lo que me viene, cuando me viene y como me viene. Que no es poco.

Tengo yo un sombrero de paja maravilloso. Su trenzado está lleno de vida.

Besucos. Azadas tengo, sí. Hoy las empleé para sembrar tomates.

Tempero dijo...

Tomás, recuerdo de pequeño dos plantas con las que la teníamos tomada: las zarzas y las esparragueras. Llegaba otoño y le metíamos una cerilla para ver el efímero castillo de fuego que de allí salía.
Esas dos plantas volvían. Volvían con más fuerza.

De genial a genital sólo media una 't' luminosa. Ser genial y genital es una maravilla. ¿Te sobran 't's?

Aberazos, campeón.

Tomás Rivero dijo...

Me sobran "tes o teses", Manuel. Pero para nombrar tomates y hacer verano de frescas ensaladas.

Supongo que estas zarzas y estas esparrageras de la zona, están sometidas a quemas controladas. Para que el castillo no sea de fuegos artificiales.

Y nunca fui campeón de nada. Hui siempre de trofeos y competiciones. Ganar suponía para mí demasiado esfuerzo.

Aberazos.

PD.
Borré mis comentarios, Manuel. Por dos veces se me resistía el "hui".
Perdón.
Borré comentarios

Tempero dijo...

Uy!!, Tomás.

Promesa: la de darte tomates a mediados de Agosto. De los míos, de los auténticos, de los de secano, de los que dices, ¡uy!, si el sabor existe.

Por supuesto que las quemas eran incontroladas. Si no, qué gracia habrían de tener. Ojo, hacernos con una caja de cerillas ya tenía su dificultad.

A mí me falta la te de tesón. La de testarudo la tengo. Y la de testosterona (ya ves qué creído soy).

Aberazos, majo.