miércoles, 15 de agosto de 2012

Ser trazado 1


¿Qué se espera de la poesía sino que haga más vivo el vivir?

Rafael Cadenas, de sus Anotaciones






Tener como techo a un poeta,
a un poema,
a un verso,
y  no a uno solo,
pongamos que muchos, ayuda.
Mas vivir es ser trazado
por la certidumbre de unas manos,
o muchas,
que construyeron, por ejemplo,
una identidad a ras del suelo.

Después vendrá el poeta
a esbozar con la palabra
lo que se se mantiene en pie.

Ya se trata de otro decir.




Luzia de Paco de Lucía



4 comentarios:

icaro dijo...

Que la vida lleve la voz quiere decir respetar los hechos
Rafael Cadenas




la vida, el vivir, como los quereres (que ya lo decía mi abuela) son los hechos, no las palabras
Las palabras para apuntalar, para reforzar, no como único cimiento

Y que después, cuando con la certidumbre de unas manos (o muchas) haya cimentado la construcción que venga el poeta a esbozar con la palabra lo hermoso de ella, las piedras que se derrumbaron y las que se mantienen en pie

Entre algunas ha nacido musgo y alguna hierba que las une de forma especial. Más vida entre la vida, porque está equivocado quien piensa que las piedras no la tienen.



Íntimo fárrago dijo...

Qué fantástico regreso. Conoces el camino con las perfectas baldosas.

Besucos,

Není

Tempero dijo...

Vaya con este dichoso Rafael Cadenas que nos trae de cabeza. Si te fijaste, en la portada de sus Dichos dice que los llegó a llamar irreflexiones. Pues vaya ésta de la pg. 663:


El prodigio de lo dado y el prodigio de lo que el hombre hace remiten a un mismo manantial.

El hecho que no se respeta acaba en deshecho. Podría ser otro Dicho de Rafael, pero es mío, aparte de ser evidente. En los quereles (como dicen en muchas letras flamencas al querer) hay demasiadas palabras, pero ya ver que el amante y el amor tiene que vivir de la poesía a veces. Pero llevas razón: el hecho por delante, primero.

Las piedras, aparte de tener vida, son inmortales.

Besos, mano de pajarillo.

Tempero dijo...

No, Není, funciono por instinto. Los caminos sin baldosas son más apetecibles para mí. En el levante echo de menos la yerba del norte y en el norte echaré de menos el terreno áspero y seco.
Pero tanto en el norte como en el este saco renta vital, la única que no cotiza en bolsa.

Besucos, nena del pelo amarillo.