lunes, 27 de agosto de 2012

Ser trazado 6

Alguien socava el reino de mirar.

Rafael Cadenas, de sus Dichos




Genaro López, de Utrillas. Ya jubilado lo vi mirando hacia el horizonte, pisos entre medias. Hablaba y gesticulaba sólo. Al darle las buenas tardes miro hacia el cielo, todavía se va a escapar alguna gota. Estaba pasando ese mes con un hijo, en Morella. Hablamos del campo, de las masías, me habló de su tierra, de la minería en su época jóven. El carbón de Utrillas es muy bueno, arde que no paras el calor. Y me habló del azabache, para ellos azabaya. Lo pagaban muy bien. Me fui y la nube se fue haciendo negra, un negro acentuado. Genaro se levantó rápido. Lo vi cuando ascendía la cuesta. Llovía gordo.


Lamento minero   de Paco de Lucía.

10 comentarios:

Caminante dijo...

Morella, cercana a Peñíscola ¿'
Lo he buscado y salió.
Se va a celebrar un encuentro de poetas en red, al que acudí en una ocasión anterior, sept. de 2010, en esa localidad.
Sigues con esa magia en la palabra.
Te recordé porque hoy alguien entró, en mi blog, buscándote, y te encontró (La habilidad del cielo, de Tempero)
Buena noche

PAQUITA

JosepMª dijo...

Con los años,
se aprende a mirar,
que no es lo mismo que ver.

Con los años,
si sale el sol, bien.
Y si llueve, también.

Cuando era un crio,
en las (2) ferias anuales
de la comarca
(Ribera d'Ebre)
nos compraban unos amuletos
(en forma de mano)
tallados en azabache.
Nos los colgaban del cuello.

A algunos les traia suerte.
A otros, no.

Tomás Rivero dijo...

Pobre hombre este Genaro López, con lo bien que se lo pasaría con un blog, tipo "Ventana Indiscreta" para poder otear el cielo sin ser visto. Sabría si llueve sobre mojado o mojado sobre lo que va a llover a partir de hoy. Y no tendría que aguantar al coñazo de su hijo. Son un coñazo los hijos, verdad Manuel? Manda güevos, ¿verdad Sofía?
Oye Sofía, tú tienes algo personal con Manuel? Perdona si soy indiscreto.

Tomás Rivero dijo...

¡Ah! se me olvidaba Manuel, dile a tu álter ego, Sofía, que abra el blog "Estar al acecho", que se meta dentro, atranque la puerta y se trague la llave. Y que no salga nunca más de él. Para probar en la carne, la sangre y el alma, la falta de libertad que padecen los presos, esos que tu cuidas en la cárcel dónde trabajas a diario. Y que te da de comer para seguir haciendo poesía mentirosa. O inconsecuente. Tanto da.

Vámonos.

Íntimo fárrago dijo...

Poesía mentirosa, inconsecuente... La poesía es poesía de la mano que venga, y eso deberías saberlo tú Tomás. La mentira es mentira y la inconsecuencia es inconsecuencia, y tú estás lleno de inquina y a tu edad puede darte algún disgusto, que es mejor que te vayas cuidando, no te me sofoques tanto -aparte de la mala imagen que estás dando-.
Esperaba que un 'señor' poeta cuidara las formas siempre, fuese por la razón que fuese, casi como un instinto por debajo de la piel,
para eso se tiene la habilidad de la palabra y el talento de la agudeza, no la chaira de una sinhueso airada que va dejando comentarios ásperos y poemas amargos. Repito: Sea por el motivo o razón que fuese.

Me asombra mucho esto, que por supuesto sé que te dará lo mismo, aunque pensarás o dirás una observación mucho más desagradable.

Nená

Tomás Rivero dijo...

Un besito de chocolate y nata, Nena.

JosepMª dijo...

La poesia no admite adjetivos.
Es o no es.

Sí admite idiomas.
Quien sabe escribir poesia
en su idioma,
es artista.
Hay much@s

Quien sabe leer poesia
en el idioma de otr@s,
es persona.
No hay muchas.

Sofía,
si me lees,
añoro tu ventana.

Un abrazo a tod@s

Tomás Rivero dijo...

Josep, te aseguro que Sofía te lee. Seguro. Pero no es mujer, se camufla en rata. Piensa, Josep.

Tempero dijo...

Está llegando la noche
y está clareando el río.
Tras la tierra y la luna
vuelan los suspiros míos.
Quiero que venga el alba,
noche de mi corazón
y oscura de mi esperanza.

En la calle nueva
hay un almacén
que venden canastos
manteca y café,
manteca y café.

Yo me embarque en un vapor
ay, na' mas había cielo y agua
omaita donde iva yo.
Ay, na mas había cielo y agua
omaita donde iva yo.

Como un torito en la arena
que con su rejón clavao',
A si camina mi cuerpo
que de ti se ha enamorao',
porque solo tengo ganas
de llorar y de morirme,
y pegaito a tu cuerpo,
y pegaito a tu cuerpo yo solo quiero sentirme.
Lerelelere, yo solo quiero sentirme.
Quiero que venga el alba,
noche de mi corazón
y oscura de mi esperanza.

Tu eres la oveja
y yo soy la lana,
que el viento me trae
y el aire me lleva.

En la calle nueva
hay un almacén
que venden canastos
manteca y café,
manteca y café.

América dijo...

No hay ni una entrada de este blog que pueda dejar pasar por alto (de hecho todas las he leído en su oportunidad), en especial esta me conmovió en su momento y todavía la leo y me emociona, una mirada madura y profunda como sus pensamientos, una existencia plena: es la vida.
Toda mi admiración,M.