lunes, 9 de diciembre de 2013

La tinta y su ansia I

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Antes de que la luz llegue a su ansia   (Claudio Rodríguez)




Cuando al fecundar lo llaman amapola.


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4 comentarios:

Inés González dijo...

Por qué es tan hermosa esta mínima amapola?
En su vuelo-viaje guarda toda la potencia del gesto.
Filamentos de temblor y vida.
Sombra sosegada del silencio.

Isolda dijo...

Feliz de comprender la imagen y de compartir tus letras y las de Inés.
¡Qué caro te vendes!
Muchos besos.

Tempero dijo...

Esta mínima amapola, tan mínima como que no abrió. Quizás la belleza de lo mínimo y lo simple resida en su luz no oculta. ¿No?

Besos, Negra tintachera.

Tempero dijo...

¿Acaso no comprendes otras imágenes que hasta ahora he puesto?

Salgo ya poco en la red, pero ahora un proyecto nuevo late y estaré presente.

Un beso, Isolda.