jueves, 26 de enero de 2012

Donde me habitan los pinos


Repaso, pino a pino, por si un aire me hallara
más de lo que yo soy capaz de recordar.
Repaso mi temprana edad en aquel bosque adulto,
bosque desfondado ahora por darnos más
de lo a él ofrecido. Su piel resinada,
delirio de las llamas, nuestras manos manchadas,
su corteza, metida en el agua, en forma ya de barco,
nuestra máxima estancia en el juego natural,
patente, sin duda, de vida.
Hoy, acaso me demore en cualquier cintura
y consiga el rango de niño raso,
soldado, entonces, inequívoco de las piedras,
de lanzarlas sin piedad hacia las piñas abundantes.




Yo vuelvo por mis alas (F.G.L.), Paco Ibáñez, de su disco, Canta a los poetas andaluces.

3 comentarios:

JosepMª dijo...

Pinos y primaveras.
(Aquellos veranos)
Barquitos de garrotxa*
navegando
en mi perdida playa
del Ebro.
A tiro de honda
descolgábamos
las piñas piñoneras.
Los mismos recuerdos.
Lejanos
pero vivos.
Nuestros bosques
desfondados...

(*)Corteza del pino

El Genio
de Federico García Lorca.
Amargo como la Soledad.

Sin menospreciar a Paco Ibáñez,
que ha hecho magníficas versiones
de tantos poetas españoles,
Tempero
y colegas del comentario:
Esta versión
va por vosotros.
(escalofrio incluido)

http://www.goear.com/listen/f32db2d/poema-del-joven-enrique-morente

PS.
La fotografía
que nos ofreces
vale toda una vida.
También se parece a una de mía...

Shandy dijo...

Tempero,
se pierde la infancia,
pero nunca se pierde al niño.

Beixos ao picariño.

Íntimo fárrago dijo...

La niñez, tu niñez, la relatas con un delicado mimo. Me encanta la sensibilidad con que la relatas, y la generosidad de compartir una vieja fotografía, que es tu recuerdo.


Nená