jueves, 2 de enero de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
domingo, 15 de diciembre de 2013
sábado, 14 de diciembre de 2013
jueves, 12 de diciembre de 2013
martes, 10 de diciembre de 2013
lunes, 9 de diciembre de 2013
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Arquitectura de la sequía
.
Cada ferida mostra la pèrdua d'una branca:
sens jo, res parlaria de la meitat que em manca;jo visc sols per plànyer lo que de mi s'és mort.
Joan Alcover (De su Soneto DESOLACIÓ, cortesía de El Peletero)
Cada herida muestra la pérdida de una rama:
sin mí, nada hablaría de la mitad que me falta;yo vivo sólo para lamentar lo que de mí se ha muerto.
Arquitectura de la sequía,
voz previa al decir, pero sin voz,
voz que dice de nuestras deudas
con el agua, pero sin voz,
voz retenida en la retina, pero sin voz,
voz de tantas voces, pero sin voz.
Como aire solano, seguirilla de José Menese
Apenas asoma
el aire solano,
como no deja derecho el espino
ni hojita en el árbol.
Hay tiempos que corren
como aire solano.
Levante los ojos
tó lo vi arrasao;
ahora venimos recogiendo el fruto
que habíamos sembrado.
No pueo vivi,
ya no pueo más,
que las fatigas de verme oprimido
me van a matar.
el aire solano,
como no deja derecho el espino
ni hojita en el árbol.
Hay tiempos que corren
como aire solano.
Levante los ojos
tó lo vi arrasao;
ahora venimos recogiendo el fruto
que habíamos sembrado.
No pueo vivi,
ya no pueo más,
que las fatigas de verme oprimido
me van a matar.
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domingo, 10 de noviembre de 2013
Manuel Lledó
.
La vida no está vacía:
existen la ternura, la manzana y la fe.
¡Sí!
mientras las amapolas permanezcan hay que vivir.
existen la ternura, la manzana y la fe.
¡Sí!
mientras las amapolas permanezcan hay que vivir.
Sohrab Sepehrí
Manzanas de Manuel Lledó
Vaise, vaise
o camiño d'aire do aire polo aire
camiñando cara un sitio aonde nunca foi nadie.
Fala a tarde baixiño
i o corazón sínteo...
Dos poemas de Uxío Novoneyra, Manuel. Para ti, para nosotros. Recuerdo aquel quince de agosto de hace dos años. Nada más meter tus manos en el agua del Miño, en ese prodigioso lugar de la Fervenza, dijiste que era caldo. Con tus manos y tu sensación expresaste lo que ocurre a nuestro alrededor: nuestro irracional maltrato a la naturaleza, nuestro desprecio más absoluto. Al menos tú, yo y otros muchos la aman, la acarician. Manuel, me han dicho que te vas. Me han dicho que te encuentras en un proceso irreversible de despedida de este mundo. Dios, cómo me han tajado esas palabras en mi amanecer. El tiempo está loco, Manuel. Ayer en Madrid teníamos 17 grados a mediodía. Tengo unos árboles debajo de casa que tiraron las hojas por una enfermedad causada por los imagos y con este tiempo han vuelto a brotar (olmos siberianos). Loco, loco. Inés me recuerda siempre aquella noche en que salíamos de casa de Pepa para la tuya y llevábamos la música a tope de los Altan Urag. Y yo por esas calles de Montirón sin salida que embocan con esa hermosa carballeda. Siento no haber podido abrazarte de nuevo. Manuel, te dejo esa oración de Manolo Sanlúcar, ese disco que escuchamos en tu casa y que yo tantas veces había escuchado.
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