viernes, 16 de diciembre de 2011

Lemas: el vivo vuelo















Que a cada vivo vuelo
una rama lo proteja,
una roca lo interprete.
Sean, si se quiere,
esos tres versos iniciales,
un lema
para no pasar nunca por alto.
Si un ave vuela, un ratón corre,
una perdiz canta sobre la escarcha,
un arroyo menudea con cualquier oído,
aunque se sea sordo,
y más cosas ocurren,
todas en cadena,
en cadena libre.
Lo digo, me lo digo,
no hallaré jamás desperdicio
en un vuelo,
hallaré longitud, envidia,
y cierta mofa
a la gravedad,
al plomo
y a todo aquello
que a la muerte vincula.
Vivo te veo
vuelo.
Te aplico el lema
desde mi reposo.


Calima, de Gerardo Núñez (Versión 1)

4 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Hermoso poema. Aún no he visto las cigüeñas este año. ¿La foto es de ahora?
(También quiero que una rama y una roca protejan mi vuelo).

Miquel dijo...

Este año no hay cigüeñas...no vendrán los niños de París...

Carmen dijo...

Al anochecer todos los días veo cigüeñas, en algunos momentos vuelan, en otros descansan, en los más delicados me parece que guardan el equilibrio.

Ese equilibrio de la paciencia (o la desesperación) que han de guardar los seres capaces de volar y que en algún momento han de parar.

Pero no se olvida volar, vivir es volar


Tempero con las alas extendidas.
¡qué alegría me da mirar al cielo!

Isolda dijo...

Intento ponerme al día, Tempero; he escuchado toda la música que me había perdido; hay maravillas. Tu silla y tus palabras son cada vez más profundas. Me gustaría ser como otros de los que vienen y contestarte con la misma poesía que te gastas, pero es difícil añadir algo a tus entradas.
Besos que vuelen.