viernes, 17 de octubre de 2014

Horse 1

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Versiones de un caballo de madera,
el de los belfos estancados,
el que ha venido a decirme
que dos nunca pueden ser ejército.

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6 comentarios:

Inés González dijo...

Preciosa foto de este caballo-tronco que recorta la tarde de Castilla, Tempero.
Me gusta el mar pajizo que lo sostiene, realza su soledad y su garra.
El poema me deja pensando...

Isolda dijo...

Precioso caballo de madera. Digo como Inés, me quedo pensando.
Besos, Tempero.

Tempero dijo...

¿Y por qué se quedan ustedes pensando?
Por algo será. Algo que no les cuadra, algo que he dicho de otra manera. Digan, digan.

Un beso a ambas, desde Sarajevo a Torremolinos.

Isolda dijo...

Pues digo, Tempero: ¿Dos no pueden ser ejército? ¿Y si hay dos frente a ellos?
Ese caballo, el de los belfos estancados, me dice que siempre ves más allá y que te admiro.
Un beso de vuelta.

Tempero dijo...

El caballo es el que aísla a dos personas. Dos frente a frente. El es el que piensa que no pueden ser ejército, que no pueden luchar. Sólo dialogar, por gestos, por signos. Ese aislar nos es otra cosa que una ilusión frente a tanta barbarie de tantos does acumulados y enconados. Tú misma, sola, en un lugar, frente a un semejante, ¿pensarías en luchar? Pues así dice mi caballo. Y yo a mi caballo le entiendo cuando habla. Cuando relincha ya me cuesta más.

Un beso, M.J.

Isolda dijo...

Ahora sí; si nos pones a ambos flancos del caballo, claro que no lucharíamos.
Ya sabía yo, que tu veías más allá! Ahora constato que incluso entiendes a tu caballo. El poema del Horse 2 me encanta.
Besos siempre, M.