Siempre hay algo que cruje, algo que empuja, algo que precisa ser observado. La sensación de que alguien alberga algo, o de que algo siempre alberga alguna cosa.
Mi hábitat hoy es lento. Irremediablemente lento. Vuelvo sin querer al embrión de la lluvia de noviembre. Mi fijeza para aquella lluvia que se venía encima. Lluvia dibujándose en los mástiles subterráneos. Todo principio. Sujeto ahora la palabra para que no se seque; decide ella su afán por la lluvia y por la síntesis de las manos. Callo. Soy caída, desperfecto del sol.