viernes, 13 de noviembre de 2009
Sobre el riesgo de ser, al menos, dos en la vida
¿Por qué sin ser yo dos vengo y me desplazo, me resbalo hacia ellos? Uno me dice, el otro no reprime, uno calla, el otro enerva al silencio, uno me grita, el otro excluye la moderación, uno me intenta escribir poemas, el otro disuade a la mayoría de palabras que no soporta, el uno que yo me creo ama, el otro se desagua con los labios. El uno me está cerca, el otro se refugia en mi médula.
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20 comentarios:
Bueno, como decía aquel: nadie es perfecto
Mientras no se peleen mucho entre ellos... puedes convivir con todos los alter egos que quieras o sepas crear
Besos desde mi otra identidad
Pues en este caso... no le veo ningún problema. Ambos -dos- son bastantes cercanos en actitudes, sus diferencias son menos que sus semejanzas/cercanías.
Besos desde tu tercera persona. PAQUITA
A veces la dualidad es sabia consejera. Quien no piensa, quien no se deja pensar, no es contradictorio. Vivirá menos tenso, pero más aburrido, casi seguro.
Me encantó: "el uno que yo me creo ama, el otro se desagua con los labios".
Un abrazo.
Parece que tiene más fuerza el que no reprime...me gusta.
Yo almenos tengo varias vidas,he reprimido las demas para dejar fluir y vivir sin pensar.Las cosas no tienen significado, sino exitencia.Aveces a la flor se le forman gotas de agua que llegan y desaparecen,y no tienen el menor sentido salvo ser gotas de agua que llegan y desaparecen
Está muy bien escrito, pero tu sabes que no hay riesgo en la vida, sino certeza en la muerte.
Somos uno y además únicos, pero en cada uno de nosotros, tan sólo cabe uno mismo.(Nada más y nada menos).
Besos de Isolda para Tempero.
Añado besos isolados, isoleados e isoldados para todos.
Mariano y tú, me habeis inspirado esta música
http://www.youtube.com/watch?v=vArNf76XxYo
En tu bloc he experimentado unas sensaciones poco corrientes.
Hoy, esos dos yo,
que expones con lúcida confianza.
Ante algún dilema importante, en sueños, mis dos yos discuten sin concesiones.
Siempre recuerdo el sueño.
Y, ya despierto, trabajo me cuesta darle la razón a uno o al otro.
Más veces de las que hubiera querido, he tenido que dedicirme por una solución muy reflexionada, cuando ansiaba desesperadamente elegir la contraria.
Es que tú lo has descrito tal como yo lo he vivido...
laberco dice deja fluir i vive, el anonimo
Somos un palo con dos puntas.
Por más que lo cortemos, siempre estarán los dos extremos alejados uno del otro.
Todos tenemos en la cabeza un angelito y un demonio. El primero siempre te dice que no lo hagas y el segundo que si...Yo siempre le hago caso al que me aconseja que lo haga.
Y ahora me dice que te envíe un abrazo (el otro me decía que no, eh)
Anónim@ 1: Claro, como que no está definida la perfección. La perfidia sí. Procuro ser leal a lo perfecto, pero mis pérfidos acompañantes, ya se sabe, lo hacen todo imposible.
Paquita: eso es lo que tú te crees. Pretenden ser tan similares que la perfección, la de ellos no la mía, les hace devorarse. Siempre me toca alguna dentellada. Aún me queda yodo.
Besos.
Amando: cuando esos individuos que me acometen entran en el ámbito del amor la cosa ruge hasta unos límites de tener que entrar a domarlos. Porque si uno se desagua no te quiero contar lo que haría un tercero. Así, como ves, no me aburro en absoluto.
Carmen, ¿sabes? a mí también me gusta el que no reprime, el que pinta de amarillo, el que no frunce el ceño con el pincel, el que extorsiona a la pintura para que no se quede parada. A veces se excede y me nutre de impresionismo.
Anonim@ 2: el agua tiene tanto de existencia como de vértigo. ¿No será que las cosas existan por su significado? Sea lo que fuere, creo en la multiplicidad de significados que mi existencia presta/da a las cosas.
Besos.
Islasola: entre el/la anónim@ y tú dais la puya existencial a un escritillo que existe porque lo siento pero que de aquí a mañana probablemente estará muerto. Hay riesgos y hay certezas como que hay dios, si se cree en él, igual que hay derrotas y hay yerros. Somos divisibles, Isolda. Bueno tú no, debes se número primo divisible entre ti misma y el uno.
Bello el canto sobre el románico.
Anónimo Laberco: tú y yo sí que muchas veces no nos dejamos vivir.
Salvo la última ocasión en que hemos estado juntos en tu ciudad.
Abrazos y sigue entrenado.
Virgi:
La metáfora del palo ilustra muy bien la virtud del golpe.
Besos.
Josep María: Si esos dos (o más) en la realidad te entran, en los sueños ya hacen rabiar. Lo bueno de los sueños es que nos queda la esperanza de despertar.
Abrazos, amigo.
Pepe: pues a mí es al revés. El demonio me dice que no lo haga y el angelito que sí. Pero no hago caso a ninguno de los dos. No son de fiar.
Abrazos.
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