
miércoles, 20 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
Mi versión de la noche
lunes, 18 de julio de 2011
Hábitats
Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde del precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno.
J.D.Salinger, El guardián entre el centeno

( Del centeno )
Estuve entre el centeno,
entre sus cañas,
entre su vieja tradición de esconder
a quién a él se acerca,
pero no estuve como de niño,
en un círculo apropiado
que ya habíamos tramado de verde.
Pero sí hice eso que hacemos
al recordar,
descargar la memoria,
camuflarnos,
aunque sea un instante.
Hou, Anouar Brahem, de su disco Barzakh
domingo, 17 de julio de 2011
Orgasmo
Un orgasmo es una cosa muy seria. ¿Seguro? ¿O una cosa muy cachonda?
Algún día escribiré un poema-hábitat sobre el orgasmo.
En Argentina no dicen 'tuve un orgasmo' sino 'vi la cara a Dios'.
Buena combinación: siempre supuse del componente celestial del sexo.
También hay orgasmos visuales: puro deleite.
Miren cómo bailan Chico Frumboli y Eugenia Parrilla.
Siempre preferiré un buen orgasmo a un mal poema.
sábado, 16 de julio de 2011
Hábitats

( De un reencuentro )
Estaba en un pinar.
Un par de perros olfateaban obsesivamente el rastro de un gran dogo.
Elena no decía nada, sólo se dejaba oler; no decía nada.
Ella había dicho que a su perro le inquietaban los bosques; como a Ella.
Ahora no decía nada, algún cigarro para mover sus labios, nada más.
No lo encontraron.
A Elena le dio por reír.
Por la noche fue sola al pinar. El fuego comenzó por un bote de resina.
Algunas colillas se recogieron como muestra junto a la vereda.
A Elena la despertaron unos rasguñazos sobre la puerta de madera de su casa.
Olía mucho a humo su gran dogo.
Episode, DAKOTA SUITE, de su disco ALONE WITH EVERYBODY
Hábitats
miércoles, 13 de julio de 2011
Hábitats

( De un balcón )
Lo más probable de una casa
lo que más sale e incita
desde donde más se ve.
La estación más tersa
de una ausencia,
en esa casa,
y su calle condecorada
solo con la gente que anda.
No se mide mi balcón por su altura,
el suelo, el suelo es un ingenio
donde verbalizar el deseo.
Salgo al balcón y miro el suelo.
Entro a casa de nuevo.
Returning home, Iro Haarla de su disco Vespers
lunes, 11 de julio de 2011
Hábitats
( De las sombras I )Sin hojas ya, árbol, pero con sombra. Sin vida ya, árbol, pero con sombra. Habita en mí ese aposento de tu sombra, ese viraje del sol ante lo que está quieto. Puedo verte cada mañana y saber que tu método de vida ya es la sombra. Y no me gusta, pero exclamo silencio como forma de ondular los recuerdos. Otros árboles veo en el campo y ante todos la misma pregunta, ¿quién es testigo de tu sombra? Pero de ti hablo con sílabas giratorias y acento pertinaz, árbol, sombra.
La flor de la jara
Yo amaba aquella casa
sin vientos de desgracia.
Era como mi alegre
posesión transparente.
Como la flor blanquísima
que en los jarales brilla.
Tal vez yo por entonces
desdeñara a los dioses.
Pues ni ellos habitaban
en regiones tan claras.
Y así como un castigo
perdí lo que era mío.
Un fuego despiadado
prendió en aquellos campos.
Después no quedó nada.
Ni la flor de la jara.
sábado, 9 de julio de 2011
Hábitats
10/07/2001

( De mi Padre )
Vengo para verte
y que me nombres de nuevo
el trigo con tus manos
yendo tú
hacia las espigas
agarrando una
cortándola
frotándola
para sacar el grano y ver
si ya está para la siega.
Vengo hoy
después de diez
para decirte
que este año
el trigo
mordió más sol que agua
y eso tú sabes lo que significa.
Pero siempre la espiga
es retorno
y halla deseo.
Venimos.
jueves, 7 de julio de 2011
Un poema de José Emilio Pacheco
De su poemario COMO LA LLUVIADe un espejo a otro
1. Mar adentro
¿Quién soy, qué soy, dónde estoy?
Me hallo aquí
Ante el espejo y su metamorfosis.
El primer espejo y el último,
El mismo observado
En cuanto fui capar de ponerme de pie
Y mirarme y mirarlo todo.
Qué grave error conservar
Esos objetos de otro mundo.
No admitir que todo se va
Y así nos vamos con las cosas.
Ya que el sangriento siglo fluyó
Entre nosotros dos como el ciclón o el incendio
Ahora no veo en el espejo
Sino el abismo que avanza.
Bajo su mar adentro en tinieblas
Han de estar haciéndose sombra
Los sucesivos seres que encarnaron en mí,
Los efímeros,
Mientras se adentran en su propia edad,
Su propiedad: la era de las sombras.
2. El desierto de azogue
¿Qué hará el espejo cuando no lo vemos?
Tal vez se limpia de la realidad
En el opaco abismo de su azogue.
O sueña en haber roto la condena
De reflejar lo que no quiere.
A solas el espejo se rebela
Y anula las imágenes guardadas
En el pozo sin fin donde se ahoga
Su lado oscuro.
Y para no verse
Se abisma y muere en el desierto helado.
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