martes, 10 de diciembre de 2013

La tinta y su ansia II

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Quien gime es un hombre que no encuentra su sangre.


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lunes, 9 de diciembre de 2013

La tinta y su ansia I

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Antes de que la luz llegue a su ansia   (Claudio Rodríguez)




Cuando al fecundar lo llaman amapola.


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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Arquitectura de la sequía

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Cada ferida mostra la pèrdua d'una branca:
sens jo, res parlaria de la meitat que em manca;
jo visc sols per plànyer lo que de mi s'és mort.

Joan Alcover (De su Soneto DESOLACIÓ, cortesía de El Peletero)

Cada herida muestra la pérdida de una rama:
sin mí, nada hablaría de la mitad que me falta;
yo vivo sólo para lamentar lo que de mí se ha muerto.




Arquitectura de la sequía,
voz previa al decir, pero sin voz,
voz que dice de nuestras deudas
con el agua, pero sin voz,
voz retenida en la retina, pero sin voz,
voz de tantas voces, pero sin voz.


Como aire solano, seguirilla de José Menese

Apenas asoma
el aire solano,
como no deja derecho el espino
ni hojita en el árbol.

Hay tiempos que corren
como aire solano.

Levante los ojos
tó lo vi arrasao;
ahora venimos recogiendo el fruto
que habíamos sembrado.

No pueo vivi,
ya no pueo más,
que las fatigas de verme oprimido
me van a matar.

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domingo, 10 de noviembre de 2013

Manuel Lledó

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La vida no está vacía:
existen la ternura, la manzana y la fe.
¡Sí!
mientras las amapolas permanezcan hay que vivir.

Sohrab Sepehrí


Manzanas de Manuel Lledó




Vaise, vaise
o camiño d'aire do aire polo aire
camiñando cara un sitio aonde nunca foi nadie.


Fala a tarde baixiño
i o corazón sínteo...

Dos poemas de Uxío Novoneyra, Manuel. Para ti, para nosotros. Recuerdo aquel quince de agosto de hace dos años. Nada más meter tus manos en el agua del Miño, en ese prodigioso lugar de la Fervenza, dijiste que era caldo. Con tus manos y tu sensación expresaste lo que ocurre a nuestro alrededor: nuestro irracional maltrato a la naturaleza, nuestro desprecio más absoluto. Al menos tú, yo y otros muchos la aman, la acarician. Manuel, me han dicho que te vas. Me han dicho que te encuentras en un proceso irreversible de despedida de este mundo. Dios, cómo me han tajado esas palabras en mi amanecer. El tiempo está loco, Manuel. Ayer en Madrid teníamos 17 grados a mediodía. Tengo unos árboles debajo de casa que tiraron las hojas por una enfermedad causada por los imagos y con este tiempo han vuelto a brotar (olmos siberianos). Loco, loco. Inés me recuerda siempre aquella noche en que salíamos de casa de Pepa para la tuya y llevábamos la música a tope de los Altan Urag. Y yo por esas calles de Montirón sin salida que embocan con esa hermosa carballeda. Siento no haber podido abrazarte de nuevo. Manuel, te dejo esa oración de Manolo Sanlúcar, ese disco que escuchamos en tu casa y que yo tantas veces había escuchado.





viernes, 8 de noviembre de 2013

De la nada al vuelo

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Oasis en el instante

Si venís a buscarme

estaré más allá de la tierranada.

Más allá de la tierranada hay un lugar.

Más allá de la tierranada las venas del aire

están llenas de vilanos mensajeros que nos traen noticias

de una flor recién abierta en el arbusto del extremo confín de la tierra.

En la arena hay dibujos de cascos de caballos,

de sutiles jinetes que al alba se dirigieron hacia

las alturas ebrias de la asunción de la amapola.

Más allá de esa tierranada, el guardasol del deseo permanece abierto:

Y cuando la brisa de la sed corre por el fondo de una hoja

se oyen las campanas de la lluvia.

Aquí el hombre está solo

y en su soledad

la sombra de un olmo se extiende hasta la eternidad.

Si venís a buscarme,

venid, pues, lenta y suavemente

para que no se raye

la porcelana de mi soledad.


Sohrab Seperí  (Traducción de Clara Janés)




Si vienes a buscarme
asegúrate de aglutinar
color y ramas,
saliva y trigo.

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viernes, 1 de noviembre de 2013

Retrepado

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Hay días en nuestra vida que vienen de la muerte, hay días de nuestra muerte que vivimos en vida: son estos días inciertos, color de cementerio, por cuyo cielo pasan féretros y coronas. He divagado triste, he subido escaleras hasta caer en la cuenta de lo que está pasando: no hay que vivir el viernes, este apagado viernes, porque es un falso viernes hecho de camposantos. Y entonces, retrepado, cómodo como un muerto, me pongo a ver despacio, con mi cara de nicho, las nubes que transcurren en por un cielo cadáver.

Francisco Umbral, Obra poética.




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domingo, 20 de octubre de 2013

Pardal


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no quiero ser del calibre veintidós
ni hacer un mundo triste para los pájaros
ni ojear a ninguno en su reposo
si elijo algo es la condenada
melodía de su canto
su permanente luz

El Cant dels Aucells, Jordi Savall, MARE NOSTRUM


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viernes, 11 de octubre de 2013

Rinoceronte

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Sé que el rinoceronte no tiene en su cuerno
ningún punto de mira: la fuerza nada más.
Ella lo mira más allá del cuadro,
lo mira como si tocase
al esternón de la naturaleza,
pues Ella, que sí lo sabe,
tiene alma de sabana, de acacia,
de pasto, de muerte lenta,
de animal sabio, de barro,
de suburbio bajo grandes pezuñas.

Ella en su perecer animal.


Alma, de Antonio Rey de su último disco CAMINO AL ALMA

martes, 8 de octubre de 2013

Halcón

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lo solo del animal, que es la soledad nuestra

Extracto ese párrafo que Olvido García Valdés transfirió como dedicatoria a Carmen, amiga cordobesa que ama la poesía con el mismo mimo que mira a través de un cristal de un autobús en marcha. Escrutadora sin fin ella, no sé si con mirada de halcón, pero parecida.
Ese párrafo, le dije, es un poema en sí, es el hilo de un poema.


Ese halcón, 
peregrino de la nada,
si está domesticado.

Absence (Ausencia), OMAR SOSA, de su disco CALMA

(Ese disco me lo recomendó también Carmen. Ese tema es obsesivo para mí. Me lleva al ritmo de una lentísima seguirilla. La ausencia.)

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jueves, 3 de octubre de 2013

Azadón de plata

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Hace ya dos años que pasé por ese olivar de Palenciana, Córdoba. En su momento detuve allí esa silla que tanto interroga a lo que ve. Quizá ella misma se responda con más preguntas. ¿Por qué se arrancaron esos ejemplares de olivos centenarios, majestuosos, maravillosos, de esa tierra? ¿Por qué tanto criterio económico nos lleva a tanto desfase?
Ya sabéis de mi amor hacia el olivo, hacia cualquier árbol, a la naturaleza.

Hace unos días mantuve una conversación con Genaro, un agricultor/hortelano de Perales del Tajuña, aquí en Madrid, pueblo en el que tengo una huerta. Le hable de tantos olivares perdidos, le mencioné las pocas ganas de recuperarlos. Él me hablo de cuando tardaban 5 días su hermano y él en arar un olivar camino de Villarejo; también de cuando en un día le daban dos vueltas por hacerlo ya con tractor. Pero algo hermoso me dijo a propósito de mi mención hacia la generosidad de los olivos, así pasen los años:

Recuerdo una cosa que decía mi padre, el hombre, sobre los olivos. Decía que al olívo había que cavarlo con azadón de plata.

No sé si con azadón de plata, pero lo cierto es que a un olivo a nada que lo cuides te da.

Aún sigo creyendo en la raíz de lo puro. Sé que existe aunque nos empeñemos en avasallarla.


La raíz de lo puro, de Antonio Rey, de su último disco CAMINO AL ALMA.