Siempre hay algo que cruje, algo que empuja, algo que precisa ser observado. La sensación de que alguien alberga algo, o de que algo siempre alberga alguna cosa.
Hablemos de nuestra fuente,
de su rugido, de sus dientes,
de su convocatoria,
de lo que de nosotros bebe,
te ve, me ve, calma su sed
juntándonos, eludiendo el hielo.