lunes, 13 de diciembre de 2010

Enrique Morente

Morente, tuviste casa flamenca, oídos de albaicín, ojos de alhambra y un encuentro pleno hacia el arte nada arriesgado. Ahora te disfrutamos desde tu balcón.

Introducción de su disco ALEGRO, SOLEÁ Y FANTASÍA DEL CANTE JONDO

Desde mi balcón flotante
fui colgando tus besos
y ahora todas las noches
repican con el viento.

Corazón mío no llores
ni tengas penas
que si tu pasas fatigas
otros arrastran cadenas.

Que me he salido a asomar,
ya no me arrimo a las rejas
que me solía asomar
que me arrimo a la ventana
que cae a la soledad.
Deseando una cosa parece un mundo
luego que se consigue tan sólo es humo.
Tan sólo es humo niña, que parece un mundo.

Que soy piedra y puede ser
olvídame, pero advierte,
que soy piedra y puede ser
que algún día en mí tropieces
y en mí vuelvas a caer.

El sarmiento en la lumbre
y el que se enamora.
El sarmiento en la lumbre
y el que se enamora
por un lado se enciende
por otro llora.

La iglesia se ilumina cuando tu entras.
Y se llena de flores y se llena de flores
donde te sientas.

De bronce, compañera no más golpes,
mira que no soy de bronce,
mira que una piedra se quebranta
a fuerza de muchos golpes.

Bajo sus pies, bajo sus pies
florecía la mañana.
Y su cabello tenía la cara
de una intacta.

Al andar de la paloma
al andar tu te cimbreas
al andar tu me pareces
un ramo de flores que se balancea.
Tú me pareces un ramo de flores
que se balancea.

El ibas sólo tambaleándose
borracho de amor
borracho de hambre
borracho quién sabe.


Poema de Pedro Garfias musicado por Enrique Morente.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Sucede la luz y la sombra


Sombra y tierra, en vuestra forma de quedaros
quietas, de rotar, de ser la escuadra del sol, de
yo comparar la mía con lo escaso que mido.
Una buena forma de entrenarnos, la sombra,
andar hacia delante y nunca alcanzarla,
volverte y perseguirte ella, sombra,
ese minutero telúrico que nada me espanta,
sombra, para saber del sol, certeza de luz,
cómo adulterar una sombra, me pregunto,
cómo diagnosticar el punto rebelde del viento,
sombra, ese extremo único por el que cruzar el sol.




Escuchen bien lo que dice Tomasito a ritmo de hip-hop.

Voy caminando, voy despacito porque no tengo prisa, voy caminando, mi sombra delante y yo detrás.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Cárabo

Fotografía de Carlos Sanz



Salgo.
El cárabo me ducha
y paro,
a escucharlo,
él desnudo,
empezando la noche,
yo vestido,
acabando el día,
y paro,
y decido,
echar mi ropa por la borda,
dejar mis achaques de ciudad
y pegarme
a la frontera del árbol
donde el cárabo
se desvive en la noche.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Respirar el vuelo


El instante en que te miro,
tu respiración,
todo luz, vuelo,
alas contenidas,
vuélame,
yo quieto,
el instante en que me miras,
no avances, me dices,
porque vuelo,
rienda suelta,
garras
no sujetas,
te vuelo.







Garras Dos Sentidos (MISIA)
Agustina Bessa-Luis – Popular

Não quero cantar amores,
Amores são passos perdidos.
São frios raios solares,
Verdes garras dos sentidos.
São cavalos corredores
Com asas de ferro e chumbo,
Caídos nas águas fundas.
Não quero cantar amores.
Paraísos proibidos,
Contentamentos injustos,
Feliz adversidade,
Amores são passos perdidos.
São demência dos olhares,
Alegre festa de pranto.
São furor obediente,
São frios raios solares.
Da má sorte defendidos
Os homens de bom juízo
Têm nas mãos prodigiosas
Verdes garras dos sentidos.
Não quero cantar amores
Nem falar dos seus motivos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Hueco



Poema y susurro

Ayer, (te voy a llamar ahora amor, me apetece),
decía que ayer, amor, estuve delante de un hueco
un hueco que me pedía hablarte,
un hueco de ida y vuelta, transparente,
lleno de aire, un hueco para tenernos,
puse mi voz por los dos lados,
mientras te hablaba por el mío,
tú, improvisándote yo, me decías que se logra lo que nos duerme,
y yo, rápidamente, con la escucha tuya, amor,
ya patentándome el oído de gozo,
te decía lo furtiva que puede ser una cama,
y tú, siendo yo, sintiéndote violín desordenado,
fijabas la voz de nuevo en mi oído, paseándome,
y yo, sobre ti, aclamando tu entrada, insistiendo en el sueño,
la palabra, la palabra, te decía,
y tú, que en ti estaba, el silencio, el silencio, andarnos por encima,
y yo te hice caso, ya entendías el lenguaje de mis manos,
y tú, como si yo me acariciase, me trenzaste un grito,
y yo lo renové, renové ese grito, como punto de partida,
y tú, como si fueras yo, me dormiste yéndote.


viernes, 3 de diciembre de 2010

Cita



Poema y susurro

Siempre es la lluvia a la intemperie,
iniciarme así un poema, en verso sereno,
y guarecerme quizá en tu paladar,
si me hago agua y acompaño a la tierra,
si te haces agua espero a los brotes,
sabes de sobra que la semilla no se obceca,
que a la humedad se ciñe y al sol se halla,
sé que al sol rompe su gen de espera,
sabes que al calor toda ella se desata,
hablamos de germen
e igual podríamos hablar de magma,

agua vivida toda afuera, intemperie,
magma, agua hundida toda adentro,
al llover sé que tengo una cita contigo,
y te aviso,
me avisas,
y regamos de ojos el campo,

desde nuestra ventana veo llover,
veo llover y te miro,
calladamente acordamos una palabra,
sustento,
sustento.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Bulería de mustangs

Se imaginó ese caballo negro. Dejó de imaginar porque hacia ella venía. Veloz, encogiendo el aire.
Caballo loco, cielo en huracán venido al suelo. Hacia ella no uno sino un delta de caballos. Hacia ella, hacia el mar. La sangre que vierte su ola en las manos. El desbocado olor del tomillo, la estepa, la delicada y fuerte calidad del trote. ¿Qué podía aventajarla ya?

Mustang

Imagínate una pradera yerma, un frío intenso, un ligero viento, un sol que se permite a tu cara.
Imagínate una silueta muy al fondo atrapada por la poca hierba, imagínate el péndulo de su larga crin.
Imagínatelo de negro, su perfil de dentro lleno de sangre.
Imagina que viene hacia ti, entero, con su luz puesta en tus ojos.
Imaginemos que el calor no se doma y que el frío entra en combate.



Mustang

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El tiempo como estímulo: una victoria en mí

Esta mañana, mientras corría por el campo me definía el Haikú:

El crecimiento unitario como poema.


Pasan las nubes,
una coreografía
celeste y viva.

VVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVV

Muerte, te hablo
de tú a tú.


(Miguel Ángel Curiel)


Escalera

Nos haces ya un descenso,
escalera,
todo en tiempo
y en pulso
para tú sobrevivir
y nosotros
irnos.




Eu Canto (Carlos do Carmo)
Composição: Poetisa Cecília Meirelles

Eu canto
Porque o instante existe
E a minha vida está completa
Não sou alegre nem sou triste
Sou poeta
Irmão das coisas fugidias
Não sinto gozo nem tormento
Atravesso noites e dias
No vento
Se desmorono ou se edifico
Se permaneço ou me desfaço
Não sei se fico
Ou passo
Eu sei que canto e a canção é tudo
Tem sangue eterno a asa ritimada
E um dia eu sei que estarei mudo
Mais nada

martes, 30 de noviembre de 2010

56

Mientras el afilador bailaba su cuchillo por la piedra ellos se quedaron mirando al galgo que presidía el movimiento, las chispas, el futuro corte. Luis ejecutó la demostración del perfecto afilado: la sabia presión del pulgar sobre el filo, el sentir cómo el acero te encaja sin derramarse una gota de sangre. Luego fileteó un folio en varios trozos que cayeron al suelo. Perfecto. El galgo permanecía inmóvil, ellos no. Pagaron y Luis siguió chiflando su trabajo al aire del verano. Él llevaba el cuchillo envuelto en un periódico atrasado. Ella lo cogió del brazo. Entraron en el bloque de su piso. Mencionaron las chispas, los gestos del afilador y su destreza con el papel; y al galgo. Es como tú, delgado. Tenían en la mente aquella carrera que vieron y que ganó la liebre. Partió varias naranjas limpiamente. Nos tomaremos un zumo fresco. El exprimidor vertía el zumo como una fuente agónica de finales de septiembre. Es su musculatura, sus quiebros, su corazón latiente tras la carrera lo que me excita, dijo. La última vez ella le había tocado el pecho tras el fallido intento, ahí se dio cuenta que el corazón nunca bromea. Fue incapaz de contar tan rápido. Ella tenía un reposo más asequible. En su última revisión, el médico apuntó 56. Buen pulso en reposo. Bebieron el zumo en silencio. Después él le ofreció la pulpa. Sólo una cucharada. Era una cucharilla pequeña la que él utilizó para recoger la pulpa. Se la llevó a su boca y después la besó. Supongo que la pulpa bailó en sus bocas. Contar lo que sucede en el interior de dos bocas no es fácil, las lenguas son fascinantes, los ritmos muy personales y la emoción inexplicable. Se besaron. Ella le llevó la lengua al lóbulo, le dejó una pincelada, una brizna. Le tocó el corazón como al galgo y dijo en alto: no me miente.
En ese momento, el afilador seguía chiflando por la calle con su galgo por delantera.



En esta malagueña bellísima y recordada, Enrique Morente dice:

De tu pelo
por las trenzas de tu pelo
un canario se subía
y se paraba en tu frente
y en su boquita bebía
creyendo que era una fuente.

Ay se me apareció la muerte
cuando cuado intenté de olvidarte
se me apareció la muerte
como la vida es tan amable
yo volví de nuevo a quererte.