sábado, 11 de junio de 2011

Habitats

(De los mirlos I)

Los de la ciudad. Los que oigo
en la parábola de la noche.
Los de la yesca negra
sobre una rama de primavera.
Todos los que me sobrevuelan,
los que aún son vértice ,
aquellos con los que danza un muro.
Los que hablaron,
los que me hablan y por los que lloro.
Los de mi ciudad.


Concerto Pour Clavecin Et Cordes En Fa Mineur, BWV 1056, Richard Galliano de su disco BACH


Habitats

( De las copas )


Las copas donde bebimos
siguen allí. Donde el cero de luz,
donde la pupila ensancha.
Donde es un término tan exacto,
tan de allí que, a cierraojos,
con el sólo tacto del suelo
llegaría. Allí, donde
música, pulso y voz
transmutan.
Lo vimos un día.


Cortesanos, Javier Paxariño, de su disco TEMURA

viernes, 10 de junio de 2011

Hábitats


( Del baldío I)

Baldío, cuerpo lleno.
Parte de ti siempre una furia vegetal,
nada que pida clemencia
por vivir.
Todo aquí vale;
a pedir de boca el agua,
el trasiego de cualquier mamífero,
un pájaro infiltrado,
una lombriz submarina.
Baldío es énfasis,
continuo, alto rumor.


Fou rire, Richard Galliano de su disco NEW YORK TANGO

miércoles, 8 de junio de 2011

Hábitats

(Del silencio I)

Hábitat del silencio,
ese lugar común
donde todo se incinera.
Aquí nadie supervisa al viento
de lo que pueda llevarse
o voltear. Cenizas vivas
con su argumento vencido.



Poème, Richard Galliano, de su disco LOVE DAY

lunes, 6 de junio de 2011

Juan Carlos Mestre

El que vive en la patria de una mujer desnuda,
el hijo de la locura que llora médula de caballos
sumergido en el humo de su choza de adobe.

El poeta, Juan Carlos Mestre, de su libro 'LA CASA ROJA'



Aquí mismo, ya que no lo hice ayer en persona, quiero agradecer a Juan Carlos Mestre esa manera tan singular de dedicar con dibujos, en este caso con acuarela, sus libros. Pasad por sus poemas, por la vitalidad dichosa de sus palabras, por la argamasa que sabe hacer con la palabra y con lo que significa la tierra en su vivida porosidad. 'Antífona de Otoño ' es unos de sus mejores libros donde Amancio Prada pone voz grave a algunos de sus poemas. Su Nostalgia, por ejemplo:

La nostalgia es un pájaro que enciende su rumor en la noche

En una ciudad de provincia. En una ciudad con tiendas de ultramarinos y ángeles que cruzan el cielo en bicicleta. Es una tarde de domingo, a eso de la tibia luz del anochecer cuando aún no han dado las ocho.

Bajo la dulce curva de los soportales las muchachas como yedras fragantes ensueñan el melado torso de los jóvenes.

Mi memoria advierte esa dicha, el celeste vapor que los labios exhalan entre palabras secretas. Lo que recuerdo es hermoso, como el aceite que resbala de una tea encendida y fulgente se esparce sobre los cuerpos desnudos, sobre el súbito mármol de los amantes dormidos.

Lo que borda la ternura sobre los valles del Bierzo, lo que lentamente abolido aún palpita como un rubí en el melodioso pico de los pájaros. Así os he sentido, libres y gozosos días donde viví cansado por la luz, radiante, estremecido, hijo de la tristeza y los relámpagos.

En una ciudad de provincia. En una ciudad con escaparates y jardines y trenes silenciosos. En una oscuridad amenazada por el muro cinerario de la aurora.

El otoño era bello, nuestros pensamientos tenían la sonrisa del niño que se baña en el río. Como nacidos del puente o de la torre, como la piedra, despacio, el deseo de la aventura fue huyendo de nosotros, como la albahaca de los oteros de junio, como el jaspe que lanzado por la honda silba brillante hacia los cielos.

Llueve, esa gente que soy y que conozco ha salido a la calle, al céfiro suave de los dialectos del monte. La noche ha puesto lámparas apagadas en los nidos vacíos, solitarios pastores en las tristes cañadas del otoño.

Ya lo sabéis, como esa postal borrada por el sol que guarda en su zurrón un cartero celoso.


Cómputo

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido.

F.G.Lorca, Lluvia


Hace un rato, en Madrid



Cómputo del agua,
diadema asignada a mi ventana,
agua de astros,
ojo salvaje del barro,
suscrito el rayo,
aclarado el trueno,
no hay manera de aullar
más pura que la del agua,
su exclamación voluminosa
o ese himno silencioso
que cualquier raíz corea.


Hymne, Richard Galliano, de su disco Love day

domingo, 5 de junio de 2011

Nube

El cielo se me nublo,
las nubes se me oscurecieron
el día que me dijeron
que tu querer se me acabó.

Enrique Morente.

Una nube puede ser.
Ante todo es,
algo que varía
corrigiendo azules por instantes.
Una nube es pletórica,
su agua es tan casual como cierta.
Cae como cae ahora.
Cae cuando dobla su gravedad.


Grande Locura, alegrías, Enrique Morente, de su disco Flamenco en directo

viernes, 3 de junio de 2011

Ala prima




Humedad...
Trabajas en la piel salvaje,
descubres el torso y no rehuyes,
reabres el vómito del placer,
bandeja de insólito alimento,
raíz de glóbulos rojos,
cal y sol,
colonia de mirlos que violan al vuelo,
vuelo, lo más grande y de más nervio.
Humedad...


E la nave va , Anuar Brahem, de su disco Khomsa

jueves, 26 de mayo de 2011

Ultima: la destrucción o el amor




Poema y susurro

Que no se quiebre el tiempo que me correspondes,
te correspondo sin quiebra si el tiempo nos obedece,es estando en ti, cuanto imagino del tiempo,
cuando imagino en el tiempo me vienes,
sitúo el cuerpo derramado en la tierra,
cuanto imagino de ti me arroja al suelo,
sabes de sobra que la palabra es ansia,
sé de sobra obrar en silencio, inquietar
mi postura, sentarme en la linde,
opción de la palabra es ser voluntaria
de la redada que al deseo llevamos,
he de venirte, ahí, justo donde el manar de amapolas,ven, que se mida el tiempo por avalanchas,
me detengo por si tu habla se descuelga,puedo ser sauce, ser voz entrecortada, y tú oír todo,
lo que me dices, a modo de venero,
podrá abrir un nuevo poema, uno más, aunque nuestro,
te diré que el cuerpo es una alarma de espirales,
te diré que el tiempo es una orden explosiva,
la palabra más perfecta es la que no logro encajar aquí,
la que siempre me transgrede por inconforme,
escríbeme luz, nunca te cuestionaré.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Retama

Tuoi cespi solitari intorno spargi,
Odorata ginestra,
Contenta dei deserti.

Canto XXXIV, La ginestra, o il fiore del deserto (La retama o la flor del desierto)
Giacomo Leopardi

Se le da muy bien a la retama habitar terrenos áridos. Creo que Leopardi se excedió al considerar las laderas del Vesubio como desierto. Os puedo asegurar que este año pisé el desierto de verdad, el de arena, y ni rastro de retamas. Ese poema de Leopardi, del que existen muchas versiones es muy recomendable y bueno. Tan sólo quería hoy rebozar un poquito este cuaderno de ese pecho que tiene la retama donde olor y color se vierten a raudales.
Encuentren su estrella en forma de retama, gozarán durante un buen rato.



La estrella (tangos), Enrique Morente, de su disco 'La estrella'.