viernes, 3 de julio de 2009

Ocres rebelados/revelados ocres







Van por el aire, ahora, las hojas, fuera de su otoño, caen al suelo, gestan ocres.


Reconozco que me entiendo mejor con el invierno que con el verano. En esta estación calurosa las palabras suben con dificultad a mis manos. No se si es pereza o soy yo. Me pido disculpas y decido restringir mi savia hasta que el frescor me acomode. Y sí, aun contradictorio, la savia me es más fluida a partir del otoño. Al álamo blanco que tenemos enfrente de nuestra ventana le ha ocurrido algo similar. Señal de las altas temperaturas hace a ciertos árboles perder sus hojas de modo anticipado. Una defensa inteligente de su propia vida el perder para mantenerse. El ejemplar de hoja que muestro es de ahora, de hace un día; el punto de luz de los álamos revela esa pérdida en amarillo. Gratos los ocres que difunde esa hoja. Como grato fue el anticipo de otoño que sirvió para ilustrar la noción de lo que es poesía en el cuaderno de nuestro hijo. Poema de Antonio García Teijeiro.

A la espera de las hojas de otoño, a la espera de vientos frescos, añado estas seguidillas de Eliseo Parra que van por el aire:






7 comentarios:

Loc@ dijo...

¡Qué susto! creí que tu niño te había salido genio... y había confeccionado el poema. Besos. PAQUITA

amparito dijo...

Esta misma mañana veía un toque de amarillo entre las verdes hojas de los chopos tras mi ventana. Otoño anticipado he pensado. Espero que en el Baztan haga más fresco. Te cuento a la vuelta.

besos frescos

Inés González dijo...

Qué joya este cuaderno de Luis! guádalo, no tiren nada, son tesoros de la vida y de los primeros pasos con las palabras y la sencibilidad, cuando nos hacemos mayores es una delicia volver, guardo de mi hija Luciana cantidades de dibujos que hoy los mira y recupera en parte esa bonita infancia.
Las hojas de vuestro árbol, no anticipan el otoño, están calcinadas que no es lo mismo, el tórrido verano no perdona! No obstante yo amo esas tierras calcinadas.
Un gran abrazo

Shandy dijo...

Menos mal que sólo es un punto de color. Me encantan los colores y la luz del otoño que serenan el ánimo después la locura calurosa del verano. Pero no me gusta que se anticipe. En un poema, que dejó tu ajustada compañera en Pedro, dice: Cronos siempre va un paso por delante. Nosotros siempre corriendo detrás de él. Y paradojicamente es él quien nos alcanza y nos pilla despistados, a veces sin haber hecho los deberes.
Me gustan las hojas que has dejado aquí,(hay poesía y belleza en todas) aunque sean un anticipo del otoño.
Me voy a disfrutar de este atardecer veraniego.

Besos con Shandy ( cerveza con rajita de limón y un toque de jenjibre)

ybris dijo...

Te entiendo perfectamente. El calor agosta hasta las ideas.
Yo me refugio lo más alto que puedo para acercarme al otoño.

Abrazos.

eva-la-zarzamora dijo...

Que vuelvan esos ocres otoñales tras el sufrido estîo que nos derrite las ideas.
Besos

Enrique Sabaté dijo...

El calor tiene sus cosas buenas, mientas hierven las ideas más se van madurando.

Salud.

Buenísmo Eliseo Parra.