jueves, 18 de octubre de 2012
La puerta
sábado, 5 de marzo de 2011
Entrañas de un paseo II
lunes, 13 de septiembre de 2010
Palíndromo imperfecto 1

Soledad---dédaloS
Hoy me apetece decir dédalos. Laberinto es más larga como palabra y, además, no lleva acento mitológico. La soledad frente a la tierra es uno de los actos que más placer me producen. Y si Teseo logró escapar del minotauro gracias al hilo de Ariadna yo logro escaparme gracias al hilo de esparto que suelo seguir en mi búsqueda por todo aquello que sea una intervención en la tierra con un máximo de respeto. Y así es como me perdí por este dédalo antiguo de vides localizado en el pueblo de Santa Úrsula, en Tenerife. Y una cosa os aseguro: uno no sólo se embriaga de vino.
lunes, 30 de agosto de 2010
Campo campante
El camino, Miguel Delibes.

Me mide el campo
por la escasa pisada
que de mí entra en él.
Pensamiento mío
¿dónde me llevas?
Por un camino,
caminito amargo
llenito de piedras.
Ay! Y a la medianoche
me despierto y digo
¿qué le ha pasado
y a la compañera
que no está conmigo?
De la vieja torre
y un grito sonó
que y un hermanito
del alma la vida dejó.
domingo, 22 de agosto de 2010
De cómo transmite lo que yace
La excelsa voz de Rocío Márquez me llevó a las Coplas de Jorge Manrique. Y ahora ya no sé si cualquiera tiempo pasado fue mejor. Bueno sí lo se: para la vegetación sí, hasta que llegó el hombre. Relean las maravillosas coplas.

Traslado todo
cuanto yace a mi vera
que tanto alumbra.

Rocío Márquez interpreta estas estrofas de las Coplas a la Muerte de su Padre de Jorge Manrique. Quien desee leerlas eteras dejo el enlace: COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE.
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.
lunes, 26 de julio de 2010
Moáis de paja

Para hablar del silencioya antes me habré metido el grano en los bolsillos.
Para hablar del tiempo
antes quiero hacerme más deriva en el campo.
Para hablar así, parado,
recogiendo el ansia del sol, frenándome
en esas esculturas tan sofisticadas de paja.
Para hablar del horizonte
la luz de memoria he de saberme.

Moái
El audio propuesto pertenece al Poeta del Asfalto. El texto recitado lo pueden encontrar en una entrada de su blog pinchando aquí.
martes, 13 de julio de 2010
Un hombre sabio a través de un cepellón de hierba

¿Se acuerdan que ya mencioné a Ubaldo Barrero Rojo en este cuaderno?
Fue en la entrada de 'Pulsos y electrocardiogramas'. Pues ése es, el que está tumbado sobre los rastrojos y al que su perro negro mira. Fue el verano pasado, a mediodía.
Ubaldo es pastor. Aún le quedan tres años para jubilarse. Sus ovejas estaban a cuatrocientos metros. Bajo control.
Ubaldo para mí es un hombre sabio. Un hombre que tiene incrustado el campo de tanto trabajar y permanecer en él. Sabio al modo de como Antonio Muñoz Molina explicaba en un artículo dedicado a Henri Rousseau:
"Y cuando digo sabios no quiero decir eruditos, aunque algunos lo son o lo eran, sino gente que hace extraordinariamente algo, un arte o un oficio, que domina un campo del saber. " (Recomiendo el artículo entero, pinchando en el enlace).
Esta es la fuente de la Manzana, situada en el término municipal de Martín Muñoz de las Posadas, Segovia. Fuente que no se seca. Fuente en medio de un páramo seco.
Se habilitaron en esa fuente unos canales escalonados para que bebieran en ellos las ovejas. Actualmente estos canales están medio cegados. Algunos, como el de la siguiente foto, mellados. Eso provoca que se salga abundante agua y crezca mucha maleza. Antes se mantenía todo limpio, ahora las ovejas beben en las naves donde se recogen al terminar el careo.
Y ved lo extraordinario que hizo este hombre sabio en el canal para evitar que se derramase bastante agua al inicio de la fuente: colocó un parche natural de un pequeño cepellón de hierba que enraizó allí mismo, en la mella. El agua ahora continua hacia los canales de abajo, aunque cegados por la vegetación y el abanadono. Y aun así, es posible refrescarse y bien beber. No hay otra fuente en unos cuantos kilómetros a la redonda.
Y queden estos archivos musicales de diverso calado. Disfrutadlos, tenéis todo el verano por delante. Nos vemos pasadas ls calores. Bebed todo lo posible. Cuidaros.
Tendremos Que Esperar (Xoel-DELUXE)
Hoy he vuelto al manantial
de las aguas prohibidas,
ya no me importa mojarme,
ya no me importa mojarme.
Y aún es pronto para ver
si fue un sueño pasajero,
si lo echaremos de menos,
si lo echaremos de menos.
Tendremos que esperar
y curarnos las heridas,
que no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar.
Tendremos que esperar.
De nada sirve el manual
de vidas infinitas,
que no quiero equivocarme,
ya no quiero equivocarme.
Y aún muy lejos para ver
si fue un sueño pasajero,
si lo echaremos de menos,
si lo echaremos de menos.
Tendremos que esperar
y curarnos las heridas,
que no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar.
Tendremos que esperar
las palabras más bonitas,
que no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar.
Tendremos que esperar.
Tendremos que esperar
y curarnos las heridas,
que no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar,
Tendremos que esperar
las palabras más bonitas,
que no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar.
Ya no quiero tropezar,
ay, no quiero tropezar.
Tendremos que esperar.
Fandangos de Manuel Torre (Cantados por Mijita Hijo, a la guitarra Perico 'El del Lunar')
Contagiosa, y a mí me han dicho
los grandes doctores
que tu enfermedad era contagiosa
y mira si yo a ti te quiero
que el agua que a ti te sobra, mujer,
yo con ansia me la bebo.
Aunque el dinero te arrolle
no desprecies al infeliz
yo he visto un rico vestir
con los deshechos de un pobre
y de puerta en puerta pedir.
Corriendo se me aparó
antes de llegar a tu puerta
mi caballo se aparó
parece que comprendía
que me ibas hacer traición
y volverse pa´atrá quería.
Rumba interpretada por Pedro Ricardo Miño al piano (Del disco 'Contrastes' de Gualberto/Ricardo Miño).
Niña no venga a pegar a la fuente
que el agua no tiene culpa
que se enamore la gente.
Mohana (Totó la Momposina)
Mojana, Moana, Moana
Espíritu del agua
espíritu burlón.
Tengo que abrirte
mi corazón.
Envuélvela
con la tarraya
púyale los ojos
donde ella vaya
p'que nunca más
se olvide de mí
p'que yo no tenga
más que sufrir,
porque yo soy un negro,
Moana,
cadenas en el cuerpo
y en el alma,
y sin embargo tengo ritmo
aquí en mi corazón
y el mundo se vuelve loco
cuando toco mi tambor.
miércoles, 7 de julio de 2010
De basuras y otros recuerdos
Atravesaban por otra calle unos chirriones de basura, y llegando enfrente de una botica, los cogió la Hora, y empezó a rebosar la basura, y salirse de los chirriones, y entrarse en la botica, de donde saltaban los botes y redomas, zampándose en los chirriones con un ruido y admiración increíble; y como se encontraban al salir y al entrar los botes y la basura, se notó que la basura, muy melindrosa, decía a los botes: «Háganse allá.»
Los basureros ayudaban con escobas y palas, traspalando en los chirriones mujeres afeitadas, y gangosos, y teñidos, sin poder nadie remediarlo.
La hora de todos y la fortuna con seso Francisco de Quevedo y Villegas

Mi infancia son recuerdos pero no de un patio de Sevilla sino de un pueblo en el que cada casa tenía su basurero. A más animales, más mierda: una suculenta ecuación para la tierra. Íbamos a las soleras (rastro que queda donde antes hubo algo) de los basureros a rascar tierra negra dormida durante, al menos, un año. Era para los tiestos, para que los geranios chillasen de color. La basura, como un buen vino de crianza, necesitaba reposar durante un año, fermentación incluida. Luego se llevaba en los remolques a las tierras donde se hacían unos pequeños montoncitos llamados cotos. Desde éstos se esparcía luego. Así de sencillo. Ahora todo es más líquido.
Este poema en redondo, o basurero, me merece un respeto. Está (estaba, imagino, ya pasaron tres años desde la foto)en el valle del Baztán. No es el basurero desparramado que se formaba según caía al suelo. Este es un basurero aseado, no sé si melindroso. Lo cierto es que es un verdadera obra de arte. Y lo digo convencido.
Albertucho Basura en que nacen flores
Exiliado de mi vida
nutrir me quiero de prosa,
soy axioma inútil,
rosa que florece compartida.
Si no sé pues me lo invento,
igual que invento canciones.
Soy basura y sentimientos,
basura en que nacen flores.
Mi más ínfima neurona escupe cuando amarga el viento
y en tinta dibujo y no miento lo que mandan mis hormonas,
quizás aprenda algún día y no haga falta inventario
Río que lleva mi saliva se desborda reventando
pues sin avisar me inunda, y el unicornio de Silvio
me hace anotar mi delirio, ¡machacarsela sin funda!
Exiliado de mi vida
nutrir me quiero de prosa,
soy axioma inútil,
rosa que florece compartida.
Si no sé pues me lo invento,
igual que invento canciones.
Soy basura y sentimientos,
basura en que nacen flores.
viernes, 4 de junio de 2010
Insula

Me pido un alto para reivindicar lo nuestro,
una pequeña extensión que no diga por exhuberante,
un trozo abierto abierto a la memoria,
una parcela custodiada sólo por la raíz.
Para acompañarme a este lugar
no me valen unos ojos perecederos.
Cualesquiera ojos ya me valen: insólitos,
deudores, hambrientos, versátiles, labrados.
Son los ojos que da el silencio y que después hablan
los que quiero que me acompañen, y que digan
si en la atalaya desde la que somos insignificantes
no prospera la vida más allá de la ciudad.
viernes, 16 de abril de 2010
Ser visto por un zorro

A esa hora que nadie había no pude figurarte.
Un talud de tierra y tú. Y el agua sirviendo
una aspersión de calma. Y tú sobre mí dejaste
madurar el tiempo justo para hacer click,
y así desengañarme por un instante de tu astucia,
y yo sobre ti, atareado en no dar un paso en falso,
en pensar, incluso, en el intercambio de papeles,
yo zorro expectante y tú en mi yo encajado
en la emoción, trancurriendo así el escaso tiempo
que todo animal libre te otorga. Y en este caso,
como si de una predicción suya de normalidad
le hubiese llegado, decidió que podía sostener
su rostro metros más allá con la sóla condición
de no deliberar nada, simplemente sentirme
afortunado.

Más o menos el tiempo que dura esta bella pincelada de guitarra es lo que estuve frente a ese zorro. La memoria acapara ahora su figura.
sábado, 10 de abril de 2010
Permutas de lo vivido

Clausura del invierno ese verde sonante.
Esa casa, en algún tiempo perecedera,
apunta a mis ojos, rogándolos con cal,
cabida sólo en ellos, ahora, el triunfo
lineal de las plantas. De todas ellas
es mi obsesión y riego, perderme
en instantes en los que yo haya
de revolver lo habido, aquello
que siempre permuta por amplia luz.
Pablo Rubén Maldonado
Perdido en el tiempo, Improvisación)
jueves, 8 de abril de 2010
Caz
En el tengo vinculada mucha infancia y mucho juego. Pero, ante todo, una palabra ya casi en desuso: caz.

Recuerdos
Techo, luz, juego,
primavera, invierno,
caz, piedras, grano,
agua, salud, ruina,
equipaje, sueño,
alma, lamento,
vencejo.
jueves, 4 de marzo de 2010
Ya te conviene, Viva
Umbría de la Mujer Muerta vista desde la casa de los Picos-SegoviaYa te coviene, Viva
Muerta más Viva.
Esperas.
Espero.
Existes, eres.
Conviene en ti la nieve.
Espero.
Esperas.
Eres agua cierta.
Paisaje de mi tiempo.
Te inventan mis ojos,
y tú, con tu vaso pequeño,
tus flores detrás,
la primavera cada día
con su gesto de andar.
Ya te conviene, Viva,
ser afluente, ser condición,
ser parte del amor.
Otras canciones a Guiomar--Antonio Machado
A la manera de Abel Martín y de Juan de Mairena
I
¡Sólo tu figura,
como una centella blanca,
en mi noche oscura!
*
¡Y en la tersa arena,
cerca de la mar,
tu carne rosa y morena,
súbitamente, Guiomar!
*
En el gris del muro,
cárcel y aposento,
y en un paisaje futuro
con sólo tu voz y el viento;
*
en el nácar frío
de tu zarcillo en mi boca,
Guiomar, y en el calofrío
de una amanecida loca;
*
asomada al malecón
que bate la mar de un sueño,
y bajo el arco del ceño
de mi vigilia a traición,
¡siempre tú!
Guiomar, Guiomar,
mírame en ti castigado:
reo de haberte creado,
ya no te puedo olvidar
II
Todo amor es fantasía;
él inventa el año, el día,
la hora y su melodía;
inventa el amante y, más,
la amada. No prueba nada,
contra el amor, que la amada
no haya existido jamás.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Mirador al Tajo
Vienen las hierbas, hijo;
ya suenan sus espadas de saliva
por el cielo vacío.
Mi mano, amor.¡Las hierbas!
Por los cristales rotos de la casa
la sangre desató sus cabelleras.
Tú solo y yo quedamos;
prepara tu esqueleto para el aire.
Yo solo y tú quedamos.
Prepara tu esqueleto;
hay que buscar de prisa, amor, de prisa,
nuestro perfil sin sueño.
Casa en ruinas en el término de Villaconejos (Madrid).Esqueleto de casa y árbol seco.
Mirador al Tajo.
Altura castigada, precipicio inmerso.
Mirador al Tajo.
Perfecta muerte cuando todo crece.
Mirador al Tajo.
Quien no mira no construye.
Mirador al Tajo.
Preferimos alturas sin oxígeno,
en la ciudad.
Mirador al Tajo.
Acuso al río,
de tanto mirarme,
de nada decirme.
Mirador al Tajo.

Propuse una partitura de escucha de una petenera en la anterior entrada. Ahora es una soleá bellísima de Anoushka Shankar y el pianista Pedro Ricardo Miño. Hago hincapié en su escucha, pese a la publicidad. E igualmente, la misma insistencia en el compás de las manos a partir del minuto 4'.
viernes, 5 de febrero de 2010
Hecho sustancial

Hecho de estar vivo es esta vivencia.
Estoy hecho y es un hecho singular
acompasarse a la vida tal cual.
De lejos, asomarse a la dedicación
con que unas cigüeñas se alimentan,
exhiben su corte de plumas, verlas
sin un ápice de extorsión, así de lejos,
me incorpora aún más a su ritmo. Y
de igual diría si entre desgarros y picos
la comida se elevase a violencia en favor
de una manada atestada de buitres. Su
ritmo también sería el mío: considerar
esas vivencias como pequeñas partes
de la necesaria sabiduría.

miércoles, 20 de enero de 2010
Coincidencias y divergencias: Caspar David Friedrich (II)

En su serie Estudios de rocas, Caspar David Friedrich apunta esta lámina como 'Estudio de árbol y mujer en una caseta con excusado'. Fecha 1799.
En 2005 aún no conocía yo la obra de Friedrich que tanto me sedujo. En esa ocasión hice yo esta foto de un excusado en una aldea mexicana próxima a Tejenapa. Allí, cultivaban reductos de tierra ganados al monte con maíz. Ellos lo llaman la milpa. Hablé con campesinos de la zona y su constante era el esfuerzo, la escasa producción y la resignación por el precario modo de vida. El gobierno mexicano hacía dos años que les había colocado el tendido eléctrico. Menos mal.

Otro Friedrich, en este caso Friedrich Leopold von Hardenberg (Novalis) tambien se daba cita en la exposición de Caspar D.F. con el siguiente texto:
El mundo tiene que romantizarse: encontraremos así, de nuevo, su sentido primigenio. Y romantizarlo no es más que potenciarlo cualitativamente...esa operación es aún del todo desconocida: en la medida en que concedo a lo común un sentido profundo, a lo ordinario un aura misteriosa, a lo familiar la dignidad de lo desconocido, y a lo finito un destello de infinitud, lo romantizo.
Y al contrario: mediante esa operación, lo profundo, lo desconocido, lo místico, lo infinito,...reciben un expresión corriente.
La cita, sin duda, se acoge a la obra de C.D. Friedrich como anillo al dedo. Los dos eran románticos en estado puro. Ahora apliquemos la cita de Novalis al excusado mexicano, donde el modo de vida de su propietario era de verdadera exclavitud autoimpuesta. nuestro amigo Josep María en el final de la anterior entrada al pintor escribió:
'Dios como Creador de la Naturaleza?
Imagínatelo creando la diarrea.
Divino...'
Deshilvanen, amig@s, lo que quieran de esta amalgama pictórica, diarréica... Mientras, escuchen a otro romántico: Franz Schubert: Sonata Arpeggione, en su Alegro Moderato.
lunes, 18 de enero de 2010
Desde una atalaya

Al caleidoscopio vegetal distinguido entre las sombras es al que me dirijo. A lo que se revela como primer punto de calor tras una nevada, a la significante blancura que no demanda redes, a lo abierto del color blanco, a lo que tras el silencio despunta, a lo que irrumpe y no veo, a la persecución que del sol hace la sombra.
Y dirigirse así desde una posible atalaya es lo que nos salva.

martes, 12 de enero de 2010
Coincidencias: Caspar David Friedrich (I)

Roble con nido de cigüeña (C.D.Friedrich)
El domingo pasado vi la exposición que la fundación Juan March dedicaba al pintor/dibujante Caspar David Friedrich. La exposición estaba dedicada a sus dibujos a lápiz, gouaches y acuarelas. Dibujos todos de exquisita y delicada belleza, minuciosamente ejecutados en plena naturaleza y reutilizados después por él para la arquitectura de sus hermosos paisajes que le han hecho acreedor de esa celebridad como pintor del romanticismo alemán. Muy surcada estuvo su tarea de pintor con la idea de Dios como creador de la naturaleza. Su principal temática la constituyeron edificaciones y arquitecturas, ruinas, rocas y montañas, árboles, plantas y paisajes.
Traigo a colación alguna de sus citas:
El auténtico arte se concibe en un momento sagrado y es alimentado en una hora santa; a menudo es creado por un impulso interior, sin que el artista sea consciente.
Cada manifestación de la Naturaleza, registrada con precisión, dignidad y sentimiento, puede llegar a ser tema del arte.
Debo rendirme a lo que me rodea, unirme con las nubes y con las piedras, para ser lo que soy. Necesito la soledad para entrar en comunión con la Naturaleza.
Lo divino está en todas las partes, incluso en un grano de arena.

Olmos con nidos de cigüeñas junto al río Manzanres.
La exposición me sirvió para conocer y para restregarme en un dibujante en el que me veía a cada instante. Aunque yo no sea el dueño de la fotografía si puedo asegurar el tránsito de esa materia arbórea hacia mi interior para regurgitarla hecha temblor. Al menos para mi. Temblor de arte, me refiero. Que a otros les guste ya es otro cantar. Y creo en la tierra y la naturaleza por sí misma, sin intervención divina, sin ningún dios mediador para que yo admire lo que se va construyendo día a día. En eso difiero de Caspar. En su intención y plasmación creo que coincido. Lo expondré en sucesivas entradas.
Ahora les dejo con la entrada en una bellísima catedral musical llena de silencio y fuerza. Un modo de acomodar la arquitectura acústica al cuadro y a la foto.
La catedral, Soleares de El Niño Josele, de su disco 'Calle Ancha'.
viernes, 30 de octubre de 2009
Otoñecer






'...,la parra otoñece cada octubre, octubrece todos los años, y uno quisiera, como ella, crecer en soledad, tener una apoteosis anual que nadie mira y volver luego a la paz, el silencio de los vientos , la minuciosa vida de los pájaros, mientras el vino de la herida se va cayendo en hojas, decolorando en llamas, empalideciendo como la vieja prima donna (María Callas),...'
Francisco Umbral, Un ser de lejanías.
Otra versión de 'Otoñecer' la encontrarán en Sofía.
Intuyo el invierno cuando me distraigo en el otoño. Y, así sucesivamente, con el resto de las estaciones. Intuyo árboles a la deriva de la quietud. Intuyo el roce del silencio en savia detenida. Otoñece por donde miramos, se vierte el único idioma de las hojas en rojo, traducción simultánea al amarillo, quedarse en ocre y no estallar. Otoñece sin filtro, intuyo el ramaje desnudo, el fundamento desnutrido del árbol, su esqueleto vivo. Son intuiciones mi otoño. Al cabo mi yo se intuye como invierno también.
jueves, 29 de octubre de 2009
Mujer viva



Bien sabemos los segovianos que Segovia es un balcón flotante desde el que ver a esa mujer que lo es todo menos muerta.
Admirarla así, enaltecida de retamas en primavera o repasada por la nieve.
Siempre viva, granítica, luminosa.
Mujer muerta germinal, alusión aérea.
Por hoy, y por muchas, las veces de sentirte.
Las de cantar tu registro amoroso.
No detendremos tu agua, serán de probarla nuestras ansias.
Colgaremos tus besos, ésos que al mirarte nos solucionan parte del reposo.
Desde mi balcón flotante
fui colgando tus besos
y ahora todas las noches
repican con el viento.
Corazón mio no llores
ni tengas penas
que si tu pasas fatigas
otros arrastran cadenas.
Que me he salido a asomar,
ya no me arrimo a las rejas
que me solía asomar
que me arrimo a la ventana
que cae a la soledad.
Deseando una cosa parece un mundo
luego que se consigue tan sólo es humo.
Tan sólo es humo niña, que parece un mundo.
Que soy piedra y puede ser
olvídame, pero advierte,
que soy piedra y puede ser
que algún día en mí tropieces
y en mí vuelvas a caer.
El sarmiento en la lumbre
y el que se enamora.
El sarmiento en la lumbre
y el que se enamora
por un lado se enciende
por otro llora.
La iglesia se ilumina cuando tu entras.
Y se llena de flores y se llena de flores
donde te sientas.
De bronce, compañera no más golpes,
mira que no soy de bronce,
mira que una piedra se quebranta
a fuerza de muchos golpes.
Bajo sus pies, bajo sus pies
florecía la mañana.
Y su cabello tenía la cara
de una intacta.
Al andar de la paloma
al andar tu te cimbreas
al andar tu me pareces
un ramo de flores que se balancea.
Tú me pareces un ramo de flores
que se balancea.
El ibas sólo tambaleándose
borracho de amor
borracho de hambre
borracho quién sabe.
Poema de Pedro Garfias musicado por Enrique Morente.




