Siempre hay algo que cruje, algo que empuja, algo que precisa ser observado. La sensación de que alguien alberga algo, o de que algo siempre alberga alguna cosa.
Aquellos cuerpos que hablan en clave de suelo, de tierra.
Un pastorcito, Canción de Enrique Morente en interpretación del poema homónimo de San Juan de la Cruz
1. Un pastorcico solo está penado, ajeno de placer y de contento, y en su pastora puesto el pensamiento, y el pecho del amor muy lastimado.
2. No llora por haberle amor llagado, que no le pena verse así afligido, aunque en el corazón está herido; mas llora por pensar que está olvidado.
3. Que sólo de pensar que está olvidado de su bella pastora, con gran pena se deja maltratar en tierra ajena, el pecho del amor muy lastimado.
4. Y dice el pastorcito: ¡Ay, desdichado de aquel que de mi amor ha hecho ausencia y no quiere gozar la mi presencia, y el pecho por su amor muy lastimado!
5. Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos, y muerto se ha quedado asido dellos, el pecho del amor muy lastimado.
Laberinto, bulería por soleá de Pedro Sierra, de su disco Decisión.
Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!
Del ROMANCE DE LA PENA NEGRA, Federico García Lorca
Ese pájaro es un mirlo hembra. El nido está frente a la ventana de mi trabajo, oculto entre un enebro arbustivo. Mi compañero ya le había echado el ojo a los mirlos que entraban y salían. Confirmamos el nido. Cuando fui a hacerle una foto me dijo, ten cuidado que estará guarando. Yo le entendí perfectamente. A. es zamorano. Allí no dicen incubar, dicen guarar. Amo las palabras, vengan o no vengan en los diccionarios. Amo los retornos de las palabras no perdidas. Amo su motivo para salir un día entre la boca de las personas. Amo a esa hembra de mirlo. Amo la longitud de la vida.
Jordi Savall siempre viene a mí en los momentos delicados. Disfrutad.
Paxarico tu te llamas (Anónimo sefardí, Sarajevo), instrumental interpretada en el disco DU TEMPS & DEL'INSTANT, Jordi Savall
Hoy recuerdo que durante el exilio en mi santa helena personal estos apuntes resbalaron y cayeron al suelo entreverándose. Los junté como pude y nunca traté de ordenarlos. Para hacerlo hubiera sido indispensable mirar fechas y sucesos: una tarea imposible para mí. Leer lo apuntado me resultaba no sólo desagradable sino también repugnante. Todo lo sucedido está muerto y enterrado en el transcurso irrefrenable de segundos, minutos, en las horas superpuestas sin remedio a las que eran dichosas o tristes. Miro la montañita de los apuntes y sé que no tienen destino. En la vida de todo hombre normal y maduro hay siempre una mujer lejana. Por la geografía o los días. Nunca volveré a ver a mi lejana. Si vive, pisa un punto de la tierra ignorado por mí. Y si llegara a producirse el milagro, ya marchito, del reencuentro, tampoco te ofrecería mis apuntes como lectura. Tal vez, Lejana, te mostraría el montón de hojas como una avergonzada y lastimosa prueba de que yo estuve viviendo en tu ausencia.