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jueves, 24 de enero de 2013

Estallido

.



Quiero una permuta contigo,
con tu cara, rostro o boceto,
silencio.
Quiero que coman de mi mano
todas las puertas aireadas.


Compases y silencio (Soleá) de Enrique Morente, en su disco PABLO DE MÁLAGA

Si en vendiendo yo mis carnes
tuviera alivio mi pena
a la voz de un pregonero
mis carnes yo las vendiera


.

jueves, 18 de octubre de 2012

La puerta


.



Como testamento de lluvias
tenemos ese pozo, u otro similar.
Recuerdo abrir esa puerta
y salir un genio húmedo avanzando
a mi boca, a mis oídos, a mis ojos.
Bebía sin más. 
Bebía en medio del campo,
bebía como beben los caballos
de un charco claro, un sorbo y en paz.


Martinete y toná de Enrique Morente

Ay, yo soy un pozo de fatigas,
que un buen manantial tenía
a la par que crece el agua
van creciendo mis fatigas.

Ay, aquel que tiene tres viñas
y el pueblo le quita dos
aquel que tiene tres viñas
y el pueblo le quita dos
que se conforme con una
y le de gracias a Dios.

Y a la verde oliva
que a mí me están dando
doble las fatigas.

jueves, 10 de febrero de 2011

Rubito hijo y Francisco Cortés


Reciente tengo el concierto que Rubito hijo ha dado en el salón de la facultad de Bellas Artes esta tarde. Ya le tenía ganas después de haberle escuchado su hermosísimo disco 'Tomillo y romero' del año 2003, del que pertenece la soleá que adjunto. Hay conciertos que a uno lo ajuntan más al buen flamenco. '¿Me ajuntáis?', decíamos mucho de pequeños en los pueblos. El buen flamenco ajunta sin preguntárselo. Bastó comprobar el control de voz que tiene Rubito, sin ninguna estridencia; bastó comprobar el toque minucioso, clásico y delicado de Francisco Cortés; bastó con que el sonido fuera perfecto; bastó con que no hubiera aglomeraciones porque a Rubito casi nadie lo conoce (me refiero al público en general, y eso que ganó la Lámpara Minera en el 2003). Disfruté, disfrutamos. Además, sus buenas letras tenían humor, ironía, picaresca y crítica social con gracia.





SOLEÁ cantada por Rubito hijo en su disco "De tomillo y romero" (Soleá por la que siento predilección.)

El tiempo pone remedio
y a los daños más sentidos
que no hay más sabio que el tiempo,
su remedio es el olvido.

Dejar de mirarme así
que son tus ojos candelas
y no respondo de mí.

Yo te miro, tú me miras.
Yo te hablo, tú me hablas,
este querer no es mentira,
pero hubo secas palabras.

Con que me mires me sobra,
ya ves con qué limosnita
mi corazón se conforma.

Que siendo hermosa,
¡ay!, hondas espinas
clavan las rosas.

viernes, 2 de julio de 2010

Chicharra



Desde que he llegado a casa he percibido un elemento nuevo en el exterior. Un animal que antes no tenía: una chicharra. ¿Será porque el/los árboles han crecido demasiado?
Para mí siempre la chicharra fue la infancia en el pinar a mediodía, cuando con calor. Varios pinos tengo debajo de casa ahora, una fortuna visual en una ciudad que no alivia su calor en los días de verano sin viento. En alguno de esos pinos debe de estar ese instrumento animal que expectora su calor y su deseo. Y es que así es, la chicharra macho es la que se alivia con su canto. Un órgano estridulador con membranas quitinosas llamadas timbales y unos sacos con aire que funcionan como caja de resonancia son los encargados de emitir sonidos de atracción hacia las hembras.
Y sigue, sigue el canto hasta que a ella te acercas. No es el caso. Sigue.

Hace once años estuve en unas jornadas flamencas en Fuenlabrada viendo a unos músicos extraordinarios que acababan de publicar unos de los mejores discos en los que fusionaban, fundamentalmente, guitarra y sitar. Recuerdo vívamente cómo un espectador, mientras Gualberto García afinaba el sitar, decía:
¡¿Y éso, si es una chicharra?!
'Contrastes' es un grandísimo disco donde una guitarra luminosa penetra y un sitar irradia. Ahí tienen el ejemplo propuesto, una soleá donde el exotismo corre a cargo de la voz de la india Bina J. Mehta.

Ahora son la 00.30 minutos y la chicharra ha callado. No me pregunto por qué. Imagino que ya detectó su posibilidad de pasar la noche sin tener que frotar más sus alas. Noche animal, sueño de atrás el mío, oportunidad que se me brinda en esta soleá de pensar en un refugio/cueva donde el silencio es una partitura incesante y donde la voz es el justo reclamo para sentir.

Andarrio (Soleá)



Ay, ay ay.

Arriba en el castillo
porque hay una cueva fría,
porque le falta su dueño
Manolito el de María.

Locura es negarlo
para mí tú has muerto
y aunque vivieras cien años.

jueves, 1 de julio de 2010

Ausencia de luz

El paso de la siguiriya

Entre mariposas negras,
va una muchacha morena
junto a una blanca serpiente
de niebla.

Tierra de luz,
cielo de tierra.


Va encadenada al temblor
de un ritmo que nunca llega;
tiene el corazón de plata
y un puñal en la diestra.

¿Adónde vas, siguiriya
con un ritmo sin cabeza?
¿Qué luna recogerá
tu dolor de cal y adelfa?

Tierra de luz,
cielo de tierra.


De: Poema del cante jondo F.G.Lorca




Vaya esta foto en limpio, como anticipo de la luz y la posible discordia de la próxima entrada.




Cuando yo me muera
te pido un encargo:
que con las trenzas de tu pelo negro
me amarren las manos.

Cantado soberbiamente por Manolo Caracol esta siguiriya.

lunes, 28 de junio de 2010

Posesión de dones (II)



Poseo el don del oleaje, no lo he de saber,
ya mis manos diluidas en el mar,
yo que en el más del tiempo lo abarqué.
Pero no es de abuso mi postura, no es
una fragua de lanzas mi garganta, y caso
hago si dan por voz buena la de amar
y demorarse, que yo ante esa voz doy recorte
a las bridas y manejo el mar hasta hacerlo
pupila de colibrí y verso de una sóla sílaba,
mar,
mar abreviado es el que te puedo conceder,
mar donde la única plata es el perfil
de los peces, mar como único intento
de presentir las esquinas del oxígeno.




Mares y soles
(A Zenobia)

En el breve celeste de tus ojos,
el mar, tan pequeñito, es tan inmenso
como el mar. Todo en él nubes, espumas,
sal, gaviotas,
se repite en idéntica belleza
a la luz que le sube de tu alma.
Pero ambos mares vamos
Los dos a ti y a mí y a España, a un tiempo;
por ambos mares la hermosura eterna
me sorprende con nuevas armonías
cada hora de oro, o niebla, o sombra;
y miro a uno y otro, y, luego,
no sé qué mar es el mar único;
y me parece el sol esté solito
que tu ojo recoge
y el sol éste del cielo inmenso y puro
el sol de tu alma.

sábado, 26 de junio de 2010

Paladar en seco



En uno de los textos que circulan por ese mural de Cosmocaixa (Alcobendas) dice que:

El paisaje externo de un ser vivo es una de sus partes internas más trascendentes.

Os dejo con esa frase que asumo hasta la médula. Y os la dejo frente a esa rotonda de la misma localidad de Alcobendas donde los surcos son de hormigón blanco y durísimos. Eso sí, los olivos al menos tienen buen aspecto.
Ya veis surcos en contraste con los de la anterior entrada.
Surcos de hormigón, vista simulada.
Amo la tierra de verdad, no quiero el paladar seco.







Salvador Távora y la Cuadra de Sevilla

Mi sangre va por los surcos
empapando los terrones
el fruto de mi trabajo
se lo llevan los señores.

De lo olivos las aceitunas
de mis esfuerzos los sinsabores
escarcha fría en el invierno
y en el verano son las calores
los campos blancos de Algodonales
se vuelven grises con mis sudores
y mi voz rota de tanto grito
`por esta tierra de mis dolores.

martes, 1 de junio de 2010

El pulgar oculto


'Perico no necesitó de complicados tremólos, ni de esos difíciles picados a tres dedos que tan de moda se han puesto ultimamente, ni de unas falsetas repletas de arabescos y virtuosismos musicales. Con el dedo pulgar, a base de alzapúas sobre los bordones, casi punteando, consigue dar al acompañamiento y a sus falsetas el sentimiento, la tragedia, la música que necesitan unas seguiriyas magníficamente cantadas por Menese.' Citado en la entrada del blog de mi amigo Pedro Delgado (Recomendable escuchar los vídeos propuestos).



Ese chico de la foto no es Perico el del Lunar, hijo. Tan sólo sé que lo vi en Zaragoza este fin de semana en la misma plaza del Pilar. Tenía todo el calor de frente. Por alusión se que se llamaba Jesús. Lo cierto es que es que Jesús estaba tocando una seguirilla muy clásica y muy bien ejecutada. El pulgar de Jesús es, cuando menos, relevante. Me interesó mucho su mano, por eso me acerqué a ella. Me interesaron esas venas por las que, seguro corre y ha corrido mucho flamenco.
Por mi amigo Pedro Delgado tambien corre el flamenco aunque sé que tiene unas manos muy delicadas y finas. Y por mi amiga La Porverita también corre sangre flamenca y verdialera desde el año 2000 aunque sé que sus manos son alargadas y sin resalte de venas. Os dedico esta entrada niños.

Y a tod@s os propongo la escucha de esta triste historia contada en la seguirilla donde estremece ese final en el que se canta 'Ya no son blancas las paredes donde lo mataron'. Final amargo, sin duda.
Y por supuesto, un toque genialísimo y sin trémolos del maestro Melchor de Marchena.




Se abrieron las puertas
y sono una voz
ya principiaron las públicas audiencias
que lo condenó.

Levanta la cara
y mira a mi hermano
cómo lo llevan prendido los geres
y amarrao las manos.

Ya habían dao las doce
cuando lo sacaron
ya no son blancas las paredes
donde lo mataron.

Me amarga la boca
cuando lo maldigo,
cómo amargaba la aceituna verde
del olivarito.

sábado, 22 de mayo de 2010

Dedicar la casa a la proa


Ya yace el mar junto a la casa.
A partir de ahora te digo
los veneros azules que hallarás
si traspasas la puerta.
La rutina bajo un remo,
removiéndose,
filtrándonos en la musculatura
de los delfines. Fue sencillo traer
el mar a puñados, a un lado la sal,
a otro el agua con su espuma concentrada.
Fue preciso traérnoslo,
dedicar la casa a la proa y,
sin más, dejar de llorar.



Dejadme llorar

Dejadme llorar a mares,
largamente como los sauces.
Largamente y sin consuelo.
Podéis doleros...
Pero dejadme.
Los álamos carolinos
podrán, si quieren, consolarme.
Vosotros... Como hace el viento...
Podéis doleros...
Pero dejadme.


De los álamos y los sauces. Rafael Alberti.

viernes, 7 de mayo de 2010

Salvar lo cromático (I)



Estaba entre ti.
Mi invento de ser leve supuso estar,
rodearte y tú no verme.
Estaba entre ti.
Estábamos en el suelo,
amantes sin serlo,
asomados al festín del calor,
estaba entre ti,
oyéndote tu no verme,
estaba varado,
inquieto a un soplo,
intención si distinguirme
o salvar lo cromático
si es que en ello me distingo.




Soleá/Bulería sobre el poema Ausencia
Manuel Machado

No tienes quien te bese
tus labios de grana,
Ni quien tu cintura elástica estreche,
dice tu mirada.

No tienes quien hunda
Las manos amantes
en tu pelo hermoso, y a tus ojos negros
no se asoma nadie.

Dice tu mirada
que de noche, a solas,
suspiras y dices en la sombra tibia
las terribles cosas...

Las cosas de amores
que nadie ha escuchado,
esas que se dicen los que bien se quieren
a eso de las cuatro.

A eso de las cuatro
de la madrugada,
cuando invade un poco de frío la alcoba
y clarea el alba.

Cuando yo me acuesto,
fatigado y solo,
pensando en tus labios de grana, en tu pelo
y en tus ojos negros....

martes, 4 de mayo de 2010

Cedro


Según pasaba hacia el kilómetro 8 de la última Maratón de Madrid observé ese cedro desmochado que veis en la imagen. La hiedra lo cubría ampliamente en una de sus caras. Quise ser terco como la hiedra y decidí fotografiarlo al anochecer. Mis preguntas pasaron a la vez que corría por la parte final del Paseo de la Habana. ¿Qué es lo que había llevado a los dueños de aquella lujosa finca a cercenar de aquella manera a aquel cedro. Sólo me cabe una respuesta dada la fortaleza de tal especie: estaba sembrado tan cerca de la pared de protección de la finca que el único medio de evitar el salto sería acabar con él. Seguro, me juego la palabra. Los cedros son tan bellos que lanzan sus largos brazos paralelos al suelo. Preferir un cedro manco es como dar talento a la muerte.




SONETO DE LA DULCE QUEJA (Sonetos del amor oscuro, F.G.Lorca)

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

jueves, 8 de abril de 2010

El Pele


Ayer, en el XII Festival Flamenco "Tío Luis, El de la Juliana", en el Colegio Mayor Universitario Isabel de España cantó el cordobés Manuel Moreno Maya, 'El Pele'. Cante de tremenda voz y fiel acompañamiento de guitarra. Repertorio clásico de soleares, seguirillas, malagueñas con fandangos abandolaos, copla, chispazo de malagueña, alegrías susurradas en su comienzo y bulerías lentas en pie. Y martinete. Todo éso si no me equivoco. Cantado con sensualidad, con retorcimiento, con un constante grillear de los dedos de las manos cuando no llevaba el compás él mismo. 'Ponle donde tú quieras, tú eres el que mandas', le dijo a Antonio de Patrocinio a la hora de ajustar el tono. Ya veis, humilde y generoso.
Hubo un momento de compenetración memorable en la soleá: cuando paró El Pele en el tercio abrió la mano como helecho tierno hacia Antonio y éste le mimó con un acorde de cielo. Antonio estuvo volcao en El Pele: lo instó con olés a rabiar.
Concierto flamenco de los de verdad, con buen sonido y escasa luz. Y ese arco de voz que posee El Pele, donde el grito esta tan modulado como el susurro.
Se me olvidaba: los zapatos de El Pele me gustaron mucho, aparte de emocionarme también con su compás.

Os dejo esa bulería iniciada por La Susi donde se relata una historia de amantes que se escondían debajo de las adelfas.






LOS AMANTES (Balería)


Quisiera oír la historia

de ese amor tan ciego

que ocurrió en mi pueblo

historia que un gitano imagino

la historia que vivió en silencio

quisiera oír la historia por favor

de los amantes que murieron

murieron y mas tarde renacieron

y volvían a morir en cada encuentro


Amantes que se escondían

debajo de las adelfas

amantes que se besaban

con una pasión inmensa


Amantes que se perdían

por esos verdes caminos

amantes que se abrazaban

temerosos del destino


Mares de dudas

sueños de fuga

duelo de muerte en vida

por la locura por la locura


Quisiera oír la historia...


Amantes que se encerraban

entre esas cuatro paredes

amantes que con sus cuerpos

daban el dulce a las mieles


Amantes que lo dejaban

con lágrimas en el alma

amantes que ya buscaban

los sabores de la calma


Mares de dudas...


Amantes que en el recuerdo

se siguen enamorando

amantes que sus vivencias

otros las van encarnando


Mares de dudas…

lunes, 29 de marzo de 2010

Juegos que sujetaban la infancia

Quiero traeros este hermoso poema titulado 'De flores' de un poeta del Sur llamado Miguel García-Posada, de su libro 'Inclemencias':

Una flor puede ser
el emblema de la felicidad.
Los poetas de oriente llevan siglos
repitiéndolo, sabios y sutiles;
yo he encontrado ese emblema
en una flor de cielos abiertos:
la amapola en sangre generosa,
vecina buena, ubicua compañera,
fiel intrusa de todos los caminos,
musa alegre de todas las cunetas,
revisora segunda de los trenes.
Doncella de los labios carmesíes,
me ha traído mi infancia de la mano,
la niñez transparente, alondra tibia,
y ha voceado sus nombres más queridos
y ha repetido fraternal sus cantos
de cristal, sus sonidos
de sueño limpio y alto en los afanes.
Entonces -era entonces-, mayo
venía con su caballo blanco y puro
a llevarse en su lomo de jazmines
las pálidas cenizas de invierno.
Mundo de la promesa, los mitos y los ángeles.
Desdichado de aquel que nunca tuvo
o no retuvo, el triste,
una flor palpitante en la memoria,
pues empezamos a morirnos
el día que la dejamos
en los sucios desmontes del olvido.


Uno se asoma a una ventana de poca altura y ve al niño que fue en un instante.
El Sur tuvo la culpa. Allí las amapolas ya están brotando. Eso que llamamos alma surge en la mirada detenida: recuerdos.
Cuando éramos niños jugábamos a adivinar la amapola que vendría en los capullos. Uno cogía el capullo y decía a modo de pregunta: "¿Gallo, gallina o pollito?"
Había una respuesta y después la solución abriendo el capullo. Si la amapola estaba aún en 'leche' aparecía en blanco: pollito. Si medio madura; si medio colorá: gallina; si explotaba el rojo: gallo. En el capullo de la foto ya digo yo lo que es: cresta, cresta.
Juegos que sujetaban la infancia esos que hacíamos.



Tomasa la Macanita

AGUA, TIERRA, FUEGO Y AIRE (Canción por Balería donde la guitarra de Moraíto Chico cimbrea de ensueño)

En la ventana me pongo a pensar,
los recuerdos se dejan pasar
y por la mejilla a mi me corre el llanto.
Pienso en los caminos que quedaron atrás
y el destino que me hizo encontrar
a esta alma mia la que quiero tanto
Este alma mia a la que quiero tanto
me da alegria y me da quebranto.

Es como un río y es como el aire
un grano de arena, una montaña grande,
es un candil en tu pensamiento.

Engarzada siempre a mi talle
a mi suspiro para que la ampare
ay, de los miedos que llevo dentro.
Este alma mia que llevo dentro
me da alegria y me da tormento.

Es como un río y es como el aire
Este alma mia a la que quiero tanto...
Este alma mia que llevo dentro...

miércoles, 17 de marzo de 2010

Esclusas florales


Amarillo pujante.
Morado pleno.
No hay detención posible.
A la savia le han dado su exclusividad.
Las esclusas florales, nuestro miedo al frío ya desperdigado.







Ay, moraítas las flores
de la jacarandá.
Ay, moraítas
las horas del árbol
de la soledad.

sábado, 6 de marzo de 2010

Ellas crean y emocionan

Partituras particulares de escucha: ELLAS CREAN

Tres geniales cantaoras que no me perderé.

ESPERANZA FERNÁNDEZ

'En el compás de su sangre', soleá de Esperanza Fernández acompañada al piano de Dorantes.


El piano de Dorantes, como atajando las notas entra tímidamente en los ritmos de la soleá.
Sube el tono hasta que 'ayyea' Esperanza Fernández.
Templar es una palabra clave para cantar.
También influyen los duendes, sobre todo en las sobrias soleás.
Voz gitana sin muchas aristas la de Ella.
El piano se echa en falsetas.
La tradición entra en la letra y en el alma.
Esperanza termina en alto su sentida soleá.

Nana de Esperanza Fernández acompañada por Renaud García-Fons.



Grave entra el contrabajo enlazándose enseguida a un sonido aviolinado.
Es el contrabajo de cinco cuerdas del soberbio Renaud García-Fons.
Esperanza canta la nana entre el contrabajo y los violines.

Ae, deja mi niño de llorar.
Ae, niño tú no llores más.
Cada vez que un niño deje de llorar
un gran arcoiris saldrá.
Ae, niño duérmete ya.
Ae, en tu cuna de agua y miel
te vendrán a mecer
todos los niños del mar,
del mar de la esperanza.
Ae, ay que siempre te protegerán.


MARINA HEREDIA

'Vida inquieta', taranto de Marina Heredia.


Entrada viva de la guitarra en los acordes del taranto.
Canto alto y plateado en el primer tercio:

Tan imposible lo hallo
de tu querer apartarme
como escribir en el agua
de una piedra sacar sangre.


Segundo tercio, la voz sigue sublevada y la guitarra interna y honda.

Mi almita te regalé
ay, no sé si la que tenía
y mi almita te dediqué
y a cada paso fui trampa
de tu mal querer
yo marqué tu vida inquieta.
¿Quién eres tú para
hacer y deshacer?


ROCÍO MÁRQUEZ

Granaína de Rocío Márquez.



Guitarra perfecta, leve y perfilada.
Y la voz de Rocío, onubense, delicadísima en su entrada, paralela en tono a la guitarra.
Palo éste, la granaína, poco frecuente:

Y no me la dejan ver
y enferma y en la cama está.
Y no me la dejan ver
ay a mí me mata la pena
y porque de seguro sé
que al verme se pone güena.


La guitarra baila agaviotada en la falseta tras este primer tercio. Vuelve a su compás:

Ven y cuéntame tus penas
y a quién lloras noche y día
ven y cuéntame tus penas
que por consolarte a ti
doy la sangre de mis venas
ay, aunque me cueste el morir.


El ay y la guitarra se reivindican en el cierre.

jueves, 4 de marzo de 2010

Ya te conviene, Viva

Umbría de la Mujer Muerta vista desde la casa de los Picos-Segovia


Ya te coviene, Viva

Muerta más Viva.

Esperas.
Espero.

Existes, eres.
Conviene en ti la nieve.

Espero.
Esperas.

Eres agua cierta.
Paisaje de mi tiempo.
Te inventan mis ojos,
y tú, con tu vaso pequeño,
tus flores detrás,
la primavera cada día
con su gesto de andar.
Ya te conviene, Viva,
ser afluente, ser condición,
ser parte del amor.



Otras canciones a Guiomar--Antonio Machado
A la manera de Abel Martín y de Juan de Mairena

I
¡Sólo tu figura,
como una centella blanca,
en mi noche oscura!
*
¡Y en la tersa arena,
cerca de la mar,
tu carne rosa y morena,
súbitamente, Guiomar!
*
En el gris del muro,
cárcel y aposento,
y en un paisaje futuro
con sólo tu voz y el viento;
*
en el nácar frío
de tu zarcillo en mi boca,
Guiomar, y en el calofrío
de una amanecida loca;
*
asomada al malecón
que bate la mar de un sueño,
y bajo el arco del ceño
de mi vigilia a traición,
¡siempre tú!
Guiomar, Guiomar,
mírame en ti castigado:
reo de haberte creado,
ya no te puedo olvidar

II

Todo amor es fantasía;
él inventa el año, el día,
la hora y su melodía;
inventa el amante y, más,
la amada. No prueba nada,
contra el amor, que la amada
no haya existido jamás.

domingo, 28 de febrero de 2010

Simbiosis vegetal


En la zona de Braga, Portugal, hay una simbiosis perfecta entre olivos y naranjos. Cuando vi esos altos y viejos olivos, ya desatendidos, pregunté la razón de los naranjos bajo su copa. Me dijeron que, para evitar en los naranjos las heladas severas, caso de producirse, los olivos los protegerían pues soportan mejor el frío. Qué propuesta tan hermosa, tan bien observada. Pienso en ese aroma fragante de azahar que allí ya estará a punto de rondar. Pienso en esos olivos protectores tan desprotegidos ellos ya. Pienso en la palabra 'lagar' cuando me contaron el sabor del aceite que antaño producían y que allí llevaban para moler las aceitunas. Pienso, a veces, sobre nuestro escaso presente, sobre ese pasado tan sólido, tan inteligente.




Carmen Linares canta estos versos del poeta Juan Ramón Jiménez. Más información en el enlace sobre su DISCO.

Dejarme en el jardín fragante, tema musical buleirado

Dejadme en el jardín fragante, porque
quiero ver el sol en el agua blanca de mariposas;
pues si esta tarde de oro pasa el frío y me muero,
me llevaré mi alma toda llena de rosas.

jueves, 25 de febrero de 2010

Hecho real: Gabriel





No. Esto no es un criadero de perdices. Él es Gabriel, un amigo entrañable. Las perdices no están presas. Gabriel sí. Las perdices han decidido acoplarse a un recinto interior ajardinado desde hace unos años. Allí crían como en el campo, vuelan si las intentas coger y lo que es más importante: si te logras ante ellas, si ellas te perciben, tendrás el privilegio del vuelo. Gabriel lo consiguió a base de tesón. Gabriel puede salir a ese lugar casi ajeno a las rejas. Agostada ya la hierba del recinto le dije: te traeré trigo de casa. Ese año, el 2007, las perdices no concebían los buenos días sin Gabriel. Él tampoco. Gabriel es de campo y me cuenta mucho. Gabriel este año saldrá. Sigue todas las mañanas reclamándolas, ahora a punto celo.




Fandangos de 'El Cabrero'

Ele, viva la puesta del sol

El canto de la perdiz.....
y el perfume de la sierra...
el canto de la perdiz
el ganao en la sementera
es lo que me gusta a mi
al llegar la primavera...
Fandangos de Valverde)

En el olivo...
el petirrojo en la zarza
la abubilla en el olivo
la alondra con su cantar
la zamalla en los camino
y en el rio el pato real...
(Fandango de la Ría)

domingo, 21 de febrero de 2010

Habitación dotada de ciudad


Todas las chimeneas nos miran. Nos figuran como hoguera andante. Eso pensaba mientras pasábamos por allí. Con ojos de ciclón amansado me miraste y tu voz dijo que el humo aún no andaba. Pero yo ya sabía que nuestro ciclo era el del fuego donde la ceniza quedaría descartada. Hacía frío en la ciudad. Tu mano izquierda tocó la piel de mi espalda. Deseé tumbar mi sangre. Seguimos caminando. La ciudad era pequeña. Llegamos al hotel, anochecía, me pediste un cigarrillo. Hacía calor en la habitación. Vi salir sortijas de humo por tu boca. Vuelve a encender el mechero, estando de espaldas a mí, dijiste. Te pedí una calada.



No se por donde me vino
este querer sin sentir,
ni se por que desatino
todo cambio para mi.
Por que hasta el alma se me iluminó
con luces de aurora al anochecer,
Por qué hasta el pulso
se me desbocó y toda mi sangre
se puso de pie.

Me miraste, me miraste
y toda mi noche
oscura de pena ardió de lucero,
me embrujaste, me embrujaste
y un rio de copla cantó
por mis venas tu amor verdadero.
Si estaré mi vida soñando
y tendré que despertar
lo que a mi me esta pasando
no es mentira ni verdad.

¿Qué me diste? ¿qué me diste?
que asi me has cambiado
de nieve en hoguera de roja pasión
no me aleje tu vera
que sin ti no hay pa' mi remición.
No estas viendo
que al llamarte como loca
desde el alma hasta la boca
se me sube el corazón.

No se si hay otra que quiera
con la pasión que yo a ti,
vivir de esta manera
más que vivir es morir,
por que me despierto
temblando a sola
y miro a la calle
desierta y sin luz,
por que tengo la corazoná
de que vas a darme
sentencia de cruz.

Me miraste, me miraste
y al mundo mis ojos
de frente a los tuyos
brillaron de celos.
Me embrujaste, me embrujaste
y igual que la arena
mi torre de orgullo
vinieron al suelo.
Si será de brujería
el nectar de tu querer,
que la luz de mi alegría
la oscurece tu con el.

¿Qué me diste? ¿qué me diste?
que asi me has cambiado
de nieve en hoguera de roja pasión
no me aleje tu vera
que sin ti no hay pa' mi remisión.
No estas viendo
que al llamarte como loca
desde el alma hasta la boca
se me sube el corazón.

martes, 9 de febrero de 2010

Consejos para disfrutar comiendo


Llegan los carnavales y desde luego no me voy a disfrazar de Wang Lun. Si, al menos fuera una barra estilizada de pan me disfrazaría de pan real o de folar, como los que hacen todavía por Vinhais (Portugal). Y es que hoy, casi todo es disfraz. Disfraz y duda. Pero hoy no quiero que penséis. Escuchad a El Ecijano en esos tanguillos muy próximos al carnaval.





Ay María - Tanguillos

Tanquillos alegres y burlones, acordes con el espíritu gaditano indisoluble a este palo. Curiosa y renovada composición musical de Pedro Sierra, en sintonía con la renovación de las letras de la pieza. Dejamos atrás “los anticuarios” y nos encontramos con una letra de la que extracto algunos pasajes:
“Estos tanguillos de Cádiz/ se los quiero dedicar/ a aquellas personas gordas/ que quieran adelgazar. Y un consejo les voy a dar/: menos pan y menos plato/ y más suela de zapato.”
“Ay, María/ qué buena está la comida:/ un salmorejo bien hecho/ y una siesta al medio día.”
“Hay que adelgazar, / después de comer/ yo no quiero andar./ Después de comer/ yo quiero un sofá.”