viernes, 4 de junio de 2010

Insula



Me pido un alto para reivindicar lo nuestro,
una pequeña extensión que no diga por exhuberante,
un trozo abierto abierto a la memoria,
una parcela custodiada sólo por la raíz.
Para acompañarme a este lugar
no me valen unos ojos perecederos.
Cualesquiera ojos ya me valen: insólitos,
deudores, hambrientos, versátiles, labrados.
Son los ojos que da el silencio y que después hablan
los que quiero que me acompañen, y que digan
si en la atalaya desde la que somos insignificantes
no prospera la vida más allá de la ciudad.


martes, 1 de junio de 2010

El pulgar oculto


'Perico no necesitó de complicados tremólos, ni de esos difíciles picados a tres dedos que tan de moda se han puesto ultimamente, ni de unas falsetas repletas de arabescos y virtuosismos musicales. Con el dedo pulgar, a base de alzapúas sobre los bordones, casi punteando, consigue dar al acompañamiento y a sus falsetas el sentimiento, la tragedia, la música que necesitan unas seguiriyas magníficamente cantadas por Menese.' Citado en la entrada del blog de mi amigo Pedro Delgado (Recomendable escuchar los vídeos propuestos).



Ese chico de la foto no es Perico el del Lunar, hijo. Tan sólo sé que lo vi en Zaragoza este fin de semana en la misma plaza del Pilar. Tenía todo el calor de frente. Por alusión se que se llamaba Jesús. Lo cierto es que es que Jesús estaba tocando una seguirilla muy clásica y muy bien ejecutada. El pulgar de Jesús es, cuando menos, relevante. Me interesó mucho su mano, por eso me acerqué a ella. Me interesaron esas venas por las que, seguro corre y ha corrido mucho flamenco.
Por mi amigo Pedro Delgado tambien corre el flamenco aunque sé que tiene unas manos muy delicadas y finas. Y por mi amiga La Porverita también corre sangre flamenca y verdialera desde el año 2000 aunque sé que sus manos son alargadas y sin resalte de venas. Os dedico esta entrada niños.

Y a tod@s os propongo la escucha de esta triste historia contada en la seguirilla donde estremece ese final en el que se canta 'Ya no son blancas las paredes donde lo mataron'. Final amargo, sin duda.
Y por supuesto, un toque genialísimo y sin trémolos del maestro Melchor de Marchena.




Se abrieron las puertas
y sono una voz
ya principiaron las públicas audiencias
que lo condenó.

Levanta la cara
y mira a mi hermano
cómo lo llevan prendido los geres
y amarrao las manos.

Ya habían dao las doce
cuando lo sacaron
ya no son blancas las paredes
donde lo mataron.

Me amarga la boca
cuando lo maldigo,
cómo amargaba la aceituna verde
del olivarito.

sábado, 29 de mayo de 2010

Roldana



Roldana

Ante el agua y su certeza circuló
ese elemento de hierro que tan socio
fue de la vida como del esfuerzo de Ellos.
Si ahora sigue el pozo, si sigue sólo,
si conserva su señal pero no su cadencia,
si la soga no es un elemento, al menos, visual,
hablaremos entonces de pasado. Presente
y futuro también encajan en esta conversación
visual por cual me decanto. Mi adicción
por el agua me hace tremolar en exceso
sobre el pasado, sobre su elegante disposición
que en cualquier punto del campo tenía.
Ahora, sobre una roldana seca, mellada,
chirrío
y trato de que, aquí,
salga lo más fluido posible.
Y, ojo, éso sabiendo que el pozo
al que está hermanada esta pieza
este año sabe de mucha humedad.


Profundidades, Taranta del formidable disco 'Flamenco' de Rafael Riqueni.

jueves, 27 de mayo de 2010

Esa moda de desubicar los olivos en las rotondas....

Esa moda de desubicar los olivos en las rotondas....


Sombra de lo que eres, olivo,
rumor sonoro para mí, verdad
la tuya en verde, siempre
en éso nos aventajas,
no estar en tu sitio y reclamar,
al final, tu voz, pero no ya
la que tenías junto a la tierra
que te dabas. Debate este desubicar
vida constantemente, cuando no
clausurarla, por no ser recio
en el decir, pero más nítido
nos entra el oír arrasado, claro
que más lágrimas secas provoca.
Pero el rumor es inapelable,
para bien o para mal.





martes, 25 de mayo de 2010

Microrrelato 10 : la mariposa



Quise saber cómo transitaba la lombriz. Sus recorridos, sus empachos de tierra fresca. Lo que su interior me sugería. Acabé dendro de una carpa desmedida y hambrienta.



Mariposa, LAS MIGAS



ÉRASE UNA VEZ
(Lole y Manuel)

Niña.
Erase una vez, un mariposa blanca
que era la reina de todas las mariposas del alba,
se posaba en los jardines,
entre las flores más bellas,
y le susurraba historias al clavel y a la violeta.
Felíz la mariposilla, presumidilla y coqueta,
parecía una flor de almendro
mecida por brisa fresca…
más llegó un coleccionista, mañana de primavera,
y sobre un jazmín en flor,
aprisionó a nuestra reina
la clavó con alfileres, entre cartulinas negras,
y la llevó a su museo de breves bellezas muertas, las mariposas del alba lloraban por la floresta.

Sobre un clavel se posó, una mariposa blanca
y el clavel se molestó,
blanca la mariposa y rojo el clavel,
rojo como los labios de quién yo se
rojo como los labios de quién yo se.
Jardines,
entre las flores más bellas,
y le susurraba historias al clavel y a la violeta.

Felíz la mariposilla, presumidilla y coqueta,
parecía una flor de almendro
mecida por brisa fresca…
y llegó un coleccionista, mañana de primavera,
y sobre un jazmín en flor,
aprisionó a nuestra reina
la clavó con alfileres, entre cartulinas negras,
y la llevó a su museo de breves bellezas muertas, las mariposas del alba lloraban por la floresta.

Sobre un clavel se posó, una mariposa blanca
y el clavel se molestó,
blanca la mariposa y rojo el clavel,
rojo como los labios de quién yo sé
rojo como los labios de quién yo sé.

lunes, 24 de mayo de 2010

Apuntes literarios salidos del fondo de una conversación normal



No hubo ninguna guerra este invierno en Uclés. Si hubo agua y nieve como hacía tiempo. Mercedes es la dueña de la casa que hay tras esas portadas azules y que cierra ese muro blanco algo descascarillado.
Era justo hace una semana cuando estuve en Uclés. Pueblo de grato silencio y monasterio imponente. Del silencio siempre sospecharé porque sé que siempre hay alguien que te escucha y ve cuando te crees solo. Y qué casualidad. Fotografiar esas puertas cerúleas y aparecer Mercedes.

Buenos días.
Buenos días.
Me gustan esas puertas, su color.
Son mías. Lo malo es que este año la pared ha terminado derrotada.

Derrotada. Volvemos a la adicción por las palabras dichas, Manuel. Y es que me extraña que en ese contexto tan sencillo, de tan mañana, una señora de unos 73 años no me dijese que su pared estaba hecha una pena por las lluvias y nevadas del invierno. No, derrotada. Derrota implica contundencia en el trato, cierto. Y seguro que a esa pared le queda más vida que a mí. Seguro. Pero, ¿será el amor por lo propio lo que le llevó a Mercedes a sentir por su pared ligeramente descascarillada de cal una derrota?
Yo, a esas palabras, las denomino 'apuntes literarios salidos del fondo de una conversación normal'.
Y bellos que són esos apuntes que grata guerra me dan.

O quizás fue el oleaje lo que atacó a la pared por haber dedicado la casa a la proa.


Mar del arpa, O'Carolan



sábado, 22 de mayo de 2010

Dedicar la casa a la proa


Ya yace el mar junto a la casa.
A partir de ahora te digo
los veneros azules que hallarás
si traspasas la puerta.
La rutina bajo un remo,
removiéndose,
filtrándonos en la musculatura
de los delfines. Fue sencillo traer
el mar a puñados, a un lado la sal,
a otro el agua con su espuma concentrada.
Fue preciso traérnoslo,
dedicar la casa a la proa y,
sin más, dejar de llorar.



Dejadme llorar

Dejadme llorar a mares,
largamente como los sauces.
Largamente y sin consuelo.
Podéis doleros...
Pero dejadme.
Los álamos carolinos
podrán, si quieren, consolarme.
Vosotros... Como hace el viento...
Podéis doleros...
Pero dejadme.


De los álamos y los sauces. Rafael Alberti.

martes, 18 de mayo de 2010

La sima

Sombra de la amapola

Antes de que la luz llegue a su ansia
muy de mañana,
de que el pétalo se haga
voz de niñez,
vivo tu sombra alzada y sorprendida
de humildad, nunca oscura,
con sal y azúcar,
con su trino hacia el cielo,
herida y conmovida a ras de tierra.

Claudio Rodríguez, (El vuelo de la celebración)




'Amo la vida que vivo. Vivo la vida que amo.'
Me pusiste esa canción mientras íbamos en el coche camino de la sima.
Allí nos sentaremos y miraremos la tierra. 'La tierra hoy habla en exceso', te dije mientras la pisábamos para llegar al lugar que nos habían indicado. El sol nos daba un calor sencillo, delicado.
Hay momentos en que la tierra pide paso, quiere que la veas, que la cojas, que afiances tus manos a su textura. Ésto no te lo decía pero tu manera de mirarme lo adivinaba.
Sabías que iba a hablar poco y que allí nos sentaríamos a amar la vida, a vivirla tal cual. A ser profundos dentro de la superficie que proporcionaba aquella sima. A adherirnos al bullicio permanente de las plantas.




Muddy Watters

I Love The Life I Live, I Live The Life I Love

See you watching me like a hawk
I don't mind the way you talk
But if you touch me somethin's got to give
I Love The Life I Live, I Live The Life I Love


So if you see me and think I'm wrong
Don't worry 'bout me just let me go
My sweet life ain't nothing but a thrill
I Love The Life I Live, I Live The Life I Love

My diamond ring and my money too
Tomorrow night could belong to you
The girls move me at their will
I Love The Life I Live, I Live The Life I Love


I may bet a thousand on a bet this time
One minute later I can't cover your dime
Tomorrow night I might be over the hill
I just want you to know baby the way I feel

You see me walkin' as I pass you by
Don't talk about me 'cause I could be high
Just forgive me if you will
I Love The Life I Live, I Live The Life I Love

lunes, 17 de mayo de 2010

Shere Khan

La simetría: el lugar oculto de lo mismo. Hasta un limón es simétrico. Hasta yo soy simétrico y nadie me ideó. Hasta mi simetría es falsa. Hasta me puedo triplicar. Pero no me metan entre rejas y menos que haga circo. Quiero ser Shere Khan.


William Blake

El tigre

Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,
en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte
pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
osó idear tu terrible simetría?

Versión de Antonio Restrepo



Para ti esa guitarra, Porverita.

jueves, 13 de mayo de 2010

El carro de Camille Saint-Saëns

¿Quién no escuchó alguna vez el carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns?
Escuchad que yo ilustro. El perro aún está de guardián.