domingo, 27 de marzo de 2011

Color



La tierra se aferra
a lo que da.
Tiene el color vivo
siempre certeza,
furia,
y alusión
a nuestro modo
de respirar.

Un modo de gemir,
defino así al color
que me sale al paso.
Salto a su cuello,
también me aferro
a cómo me mira
lo que se me da.
Color,
justa avaricia
de las manos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Juan Ramón Caro






Dentro del II Ciclo de Flamenco en el Centro Cultural Blanquerna hoy actuaba el guitarrista Juan Ramón Caro. Una guitarra que conocía por el acompañamiento de mi admirada Mayte Martín. En este caso, Caro presentaba su primer disco en solitario, Rosa de los Vientos, de la que extraigo su tremenda siguiriya Chicago, que en esa ocasión le acompañó Enrique Morente. En el concierto llevó al cante a Saladito. Terminó el mismo con dicha siguiriya.
Caro tiene un toque muy pulido, muy limpio, muy serio. El espacio en el que tocó no era el más apropiado por pequeño y constreñido pero tenía algo formidable: una exposición fabulosa del fotógrafo barcelonés Eugeni Forcano. No dejen de verla y disfruten de ella, si pueden.

P.D. La página web de Caro es: http://www.myspace.com/juanramoncaro




Chicago/Siguiriya

Cómo doblaron las campanas señores
De San juan de Dios

A mi hermano mataron
Plaza de Guadix

De las fatigas mare me dieron
Me he visto morir

A mi hermano mataron
Plaza de Guadix

Están tocando a misa
En San Agustín
Cómo le pido a la mare de mi alma
Que ruegue por mí

Cómo doblaron las campanas señores
De San Juan de Dios

Cómo doblaron
por la mare de mi alma
yde mi corazón

jueves, 24 de marzo de 2011

Canto



Un canto,
de perdiz, por ejemplo,
es un extremo deseado,
un periplo de hojas verdes.
El rastrojo
como punto de partida
del vuelo,
del nuevo canto
a las solanas del otoño
en pleno monte.
El oído gesticula hacia adentro,
queda a salvo
cuando escucha, al menos,
un canto
de perdiz.

lunes, 7 de marzo de 2011

Desierto vivo



Haber hay muchas maneras de decirte, desierto,
pero, por ahora, no te desdigo.
Tu frondosidad de arena
es el único dato visual que manejo
para considerarte aventajado y grande.
.
.
Desierto: adivinarte con los ojos de hoy:
tu desmedida certeza, tu fortuna de arena,
tu temperamento irrevocable, calibre de lo inmenso,
de la escasa agua. ¿Hemos de preguntarnos
si quien avanza somos nosotros y no tú?...
.
Desierto: no sé si tenerte
como lema de lo que nos acontece...
.
(Manuel: cualquier tiro es un filo desproporcionado de muchedumbre...)
(También el nombre de páramo es muy alentador para las guerras, ¿toponimia del desastre, tú crees?)
(Por el humo que echa el caracol al andar debiera derramar lágrimas, pero no, me detengo, miro y no acoso al agua.)
.
.
.


Ciaccona, Arianna Savall, 'Sopra la rosa'.

sábado, 5 de marzo de 2011

Entrañas de un paseo II


Flor se pronuncia sin alta tensión.
flor es el extremo ponderado de la roca,
flor tiene un semblante de luz,
árbol vitalicio de la tierra,
almendro,
el sol descerraja tus flores.




Tisziji Muñoz - Moment of truth - de su trabajo 'Divine radiance' - 2001 -

Entrañas de un paseo


El grano de la noche que entre el olivar se recibe
y el tímpano del almendro.
Luz y encinas, conjunto milimétrico de vida.
Todo lo veo con lo poco que me queda del día,
los ojos por el lado del suelo rastreando
si una rama es aérea o un pétalo la codicia
del amanecer.
Correr, andar, abrazar las raíces con los pies.
La alusión al roce de que me hablas tú, tierra, siempre,
como modo cautivo de quedarme y volver.



Se me partió la barrena, Jorge Pardo, de su disco '10 de Paco'.

lunes, 21 de febrero de 2011

Bella descomposición


Ese es un trozo de madera. Madera en descomposición. Lo palpé esta mañana en el campo. Sentí su esponjosa vitalidad y la delicadeza de su trenzado. Para mí, las texturas naturales hoy día amenizan mis ojos más que cualquier obra de arte contemporánea. Imaginaos este trozo de madera en Arco. Prima en mí la autoría de la descomposición, es una atracción brutal la que siento cuando veo maderas muertas no tan muertas. Como si una madera reivindicase la estética en todo momento. En el campo siento la generosidad de cualquier brizna que acabará siendo nada. Pero antes, habré disfrutado de esa brisa visual.

viernes, 18 de febrero de 2011


La inexistencia de los días

Hasta quedar varados.
Sí me permitieron los días:
vivir.
¿Que cómo puedo tenerme y, a su vez,
seguir los días?
Mejor dicho:
¿Que cómo puedo no tenerme y, a su vez,
que ellos sigan?
Se roza sin sentir, se habla en ese lenguaje mudo
que comporta el grito necesario.
Pido moverme hasta no contarlo,
hasta evitar la inexistencia de los días.


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jueves, 17 de febrero de 2011

Encina


Qué pienso de esa encina
en medio del campo
aislada
convencida de no estar sola
segura de pasar por la luz de todo.



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martes, 15 de febrero de 2011

Tan cerca


La vida del hierro, la lluvia de cerca.
El óxido se parece al verso escondido.
Por tener, tengo clavado el engranaje
del ansia, el nudo en la aorta, el viento
colocado en las pupilas. Por abrir,
redacto lo más claro de cada hueco,
el óxido como senda entrañable,
la cercanía de la madera,
el abrazo de mi casa que te abro.
Llueve y me vale tu gesto,
despido al acero
que hiere y no oxida.



Amor de lejos
es justo que te cante
pues canta el ruiseñor
y el río crece.
Canta el pastor
su dulce canto
alegre,
yo muero en cada nota
que me nace.
Podré tenerte tan cerca
que al mirarte de día y noche
mi canto llenes.
Duele este amor
que el beso esconde
y pierde el tiempo
aquel que espera que le abracen.
Oír tu nombre
se me hace puñal de aire
piedad no hay si amor de lejos hiere,
una canción con alas rotas
de muerte desnuda el verso al darle mi mensaje.