viernes, 7 de mayo de 2010

Salvar lo cromático (I)



Estaba entre ti.
Mi invento de ser leve supuso estar,
rodearte y tú no verme.
Estaba entre ti.
Estábamos en el suelo,
amantes sin serlo,
asomados al festín del calor,
estaba entre ti,
oyéndote tu no verme,
estaba varado,
inquieto a un soplo,
intención si distinguirme
o salvar lo cromático
si es que en ello me distingo.




Soleá/Bulería sobre el poema Ausencia
Manuel Machado

No tienes quien te bese
tus labios de grana,
Ni quien tu cintura elástica estreche,
dice tu mirada.

No tienes quien hunda
Las manos amantes
en tu pelo hermoso, y a tus ojos negros
no se asoma nadie.

Dice tu mirada
que de noche, a solas,
suspiras y dices en la sombra tibia
las terribles cosas...

Las cosas de amores
que nadie ha escuchado,
esas que se dicen los que bien se quieren
a eso de las cuatro.

A eso de las cuatro
de la madrugada,
cuando invade un poco de frío la alcoba
y clarea el alba.

Cuando yo me acuesto,
fatigado y solo,
pensando en tus labios de grana, en tu pelo
y en tus ojos negros....

martes, 4 de mayo de 2010

Cedro


Según pasaba hacia el kilómetro 8 de la última Maratón de Madrid observé ese cedro desmochado que veis en la imagen. La hiedra lo cubría ampliamente en una de sus caras. Quise ser terco como la hiedra y decidí fotografiarlo al anochecer. Mis preguntas pasaron a la vez que corría por la parte final del Paseo de la Habana. ¿Qué es lo que había llevado a los dueños de aquella lujosa finca a cercenar de aquella manera a aquel cedro. Sólo me cabe una respuesta dada la fortaleza de tal especie: estaba sembrado tan cerca de la pared de protección de la finca que el único medio de evitar el salto sería acabar con él. Seguro, me juego la palabra. Los cedros son tan bellos que lanzan sus largos brazos paralelos al suelo. Preferir un cedro manco es como dar talento a la muerte.




SONETO DE LA DULCE QUEJA (Sonetos del amor oscuro, F.G.Lorca)

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

lunes, 3 de mayo de 2010

43805


Antonino Llorente, el feo, fue una persona muy querida en mi pueblo. Fue. Fumador, bebedor y observador. Hacía últimamente llaveros con forma de bellota como modo de entretenimiento. También le dío por cultivar un pequeño trozo de huerta. Sesenta y ocho años. Al año que viene te cuido los tomates en tu tierra, me dijo. Le asombró que sembrase tomates en una tierra muy fresca y a secano y que se dieran de maravilla. Él los sembraba en un pequeño corralillo y estaba todos los días encima de ellos. Vale, Antonino, le dije, con que me los eches un vistazo y quites alguna hierba... Cayó enfermo y murió hace cuatro días. No quiso ingresar y murió, como allí se suele decir, como una pavesa. Vivía en esa pequeña casita sólo. Soltero y aficionado a las putas vivió sin complejos y feliz.

Me acerqué ayer hasta su puerta. Te paras y por un instante breve parece que todo reverbera: conversaciones y encuentros. Miré a ese contador que con toda seguridad tardará en avanzar si es que no se estanca en ese número. La doble lectura de un contador: la oficial, la de la cartilla de ahorros y la personal, la de un número al que llegó calentándose, escuchando la tele, cocinando. Los hogares se difuminan.




viernes, 30 de abril de 2010

Clavo: detalles del ayer.

Hace ya que los clavos no salen de las fraguas.
Aún asoman su cornada en la madera de las puertas.
Detalles del ayer.




Aquella ceremonia del fuelle,
estallante tú de doma por el rojo vivo,
clavo,
fragua, carbón de propicia voz,
grito y golpe,
yunque,
memoria de la forma,
clavo largo nacido para acuñar
aquéllas puertas,
recuerdo que va a más
mientras te abres,
mientras te desangras de tiempo,
clavo,
parte clave de unión,
botón por afuera
y por afuera lo que sobra,
lo que se dobla
y lo que entra,
clavo.


Taranta de Antonio Rey: 'RECUERDOS' de su álbum 'A través de ti'



'Cauce', martinete, cantado por Miguel Poveda



Y en mi fragua ya no hay ruido
y el yunque está arrinconado;
los martillos se han perdido
ay, cuando mi padre ha faltado.

martes, 27 de abril de 2010

Satisfacción literaria: traducción simultánea y callada



'Apreciemos el instante' titula Arianna Savall su tema musical con poemas de Omar Jayyam y Robaiyyat. Apreciemos esas caléndulas-claveles.

Antonino 'el puerro' es este señor que presento en la foto. 'El puerro' no es un mote sino un apodo cultivado. Toda su vida se ha dedicado a la huerta. Hablábamos el otro día en un pequeño parque del pueblo de la bondad de estos días casi veraniegos. Le comentaba sobre la posibilidad de plantar los tomates ya. Me dijo que por mucho invento de plásticos allí, en la Castilla fresca, como mucho, la recogida, se adelantaría diez días. Y tiene razón. Y además no quiere trabajar de balde. Quiere poner sus tomates como siempre y al raso, y a partir de san Isidro. A lo seguro.

Pero lo que me sedujo de su conversación fue su interpretación particular sobre las caléndulas que tiene en su huerta. Para él, son claveles. El dijo: 'Ay que ver cómo conservan la raza esos claveles (los teníamos al lado del banco donde nos sentamos). 'Los tengo yo en un rincón en la huerta y son los mismos que plantó mi abuelo y ahí siguen, que no se pierden nada.' Ya ven que habla de raza Antonino y no es para nada ario. Es una forma de hablar hermosa la que tienen la gente de los pueblos. Yo hago mi traducción simultánea y callada. Entiendo que por raza podría decir especie. Y también sé que sería absurdo hablar de la genética de las plantas. Lo cierto es que sus caléndulas se sostienen en el tiempo.

A aún hay más. Me comentó que puso años atrás un árbol de neftarinas. 'Casi todos los años se me hiela. Se ve que es un árbol que madruga mucho.'(Este año se le volvió a helar el 29 de marzo.) Volví a traducir simultaneamente: los neftarinos arrojan demasiado pronto la flor para aquel clima castellano. Pero ese 'madrugar' del árbol me satisface más literaria y humanamente en una conversación.



lunes, 26 de abril de 2010

Por una tortilla

Por una tortilla.
Es de agradecer que por una tortilla mal hecha nos venga una palabra.
Un señor a mi lado pide un pincho de tortilla en un bar de barrio.
No sé si lo conocían al señor pero éste se expresó con naturalidad ante una tortilla que, a la vista, saltaba con dureza y sequedad.

¡Vaya tastana que tiene esta tortilla!

Lo más aproximado que yo había oído era 'tartana'. Pero ya tengo otra expresión para hablar del campo cuando se halle muy reseco y con costra.

jueves, 22 de abril de 2010

Hondura


Háblame para dejarme un cerco.
Allí estábamos cuando sobre el cuello nos urgía el suelo.
Querías palabras ejecutadas más allá de las manos.
Las caricias las siento, las palabras me ahondan.
Me agaché y con las manos toqué esa raíz que nos temblaba. Te señale lo que no se veía de ella.
No sé si me dijiste te quiero. Fue la tuya una voz leve.
Aún quiero preservarte, regirme por lo que nos dimos tras aquella raíz.
Hondura.
Sí, éso fue lo último que me indicaste.




viernes, 16 de abril de 2010

Ser visto por un zorro


A esa hora que nadie había no pude figurarte.
Un talud de tierra y tú. Y el agua sirviendo
una aspersión de calma. Y tú sobre mí dejaste
madurar el tiempo justo para hacer click,
y así desengañarme por un instante de tu astucia,
y yo sobre ti, atareado en no dar un paso en falso,
en pensar, incluso, en el intercambio de papeles,
yo zorro expectante y tú en mi yo encajado
en la emoción, trancurriendo así el escaso tiempo
que todo animal libre te otorga. Y en este caso,
como si de una predicción suya de normalidad
le hubiese llegado, decidió que podía sostener
su rostro metros más allá con la sóla condición
de no deliberar nada, simplemente sentirme
afortunado.






Más o menos el tiempo que dura esta bella pincelada de guitarra es lo que estuve frente a ese zorro. La memoria acapara ahora su figura.

miércoles, 14 de abril de 2010

Palabras antideslizantes


Puso Cervantes en la boca de Sancho muchas palabras que luego el de la barba afilada le corregía. Sabio Cervantes y sabio lenguaje el del pueblo, quizá el menos realacadémico pero sí el más vivo. Ojo que de trastocar palabras a hablar mal hay mucha diferencia. Ya quisiera que el 'guay', 'tope', por ejemplo se ramificase en las voces de hace un siglo para elogiar a algo o a alguien.

Ver esa indicación (Foto 1)hacia un lugar recóndito de Lugo da que pensar. Habrá quien vea un pequeño acto vandálico en el emborronado y en la añadidura. A mí me hizo gracia cómo la cercanía de las vocales te invitan a la delicia del lenguaje. Os advierto que la costa está lejos, pues Lugo es de interior, pero cerca está la cuesta/costa que en 300 metros empinadísimos nos lleva a la aldea de San Fiz, aledaña a Lugo.

Allí ya es primavera, ya es Abril, ya menudean las flores de los cereixales. Por partes. Primero las más orientadas al Sur. Después vendrán las otras. En la Vera (Cáceres) los cerezos ya pasaron su nieve floral.

Pero hoy me interesa hablar del lenguaje y su deslizamiento. O mejor, de su antideslizamiento. Hace días leí en el cuaderno Tot Barcelona esa mención a las palabras antideslizantes. Su autor no pudo recurrir a mejor término para hablar, sin decirlo, de los eufemismos. Por ejemplo: Residencia Geriátrica por aparcamiento de personas mayores, retiro forzoso. Seguid ese cuaderno si quieren conocer de una manera particular y amena la ciudad de Barcelona.

Por cierto, la palabra deslizante de marihuana es el costo.




sábado, 10 de abril de 2010

Permutas de lo vivido




Clausura del invierno ese verde sonante.
Esa casa, en algún tiempo perecedera,
apunta a mis ojos, rogándolos con cal,
cabida sólo en ellos, ahora, el triunfo
lineal de las plantas. De todas ellas
es mi obsesión y riego, perderme
en instantes en los que yo haya
de revolver lo habido, aquello
que siempre permuta por amplia luz.




Pablo Rubén Maldonado
Perdido en el tiempo, Improvisación)